Guía al Tipitaka es la traducción al español del libro Guide to Tipiṭaka por U Ko Lay, Burma Pitaka Association, 1986. Guía al Tipitaka es un proyecto de la Comunidad Budista de México. Publicado con permiso (31-12-2001) del Dr. Hla Pe, Pro-Rector (Admin.) de la International Theravada Buddhist Missionary University, Yangón, Myanmar. Guía al Tipitaka (traducción al español) © 2002 Comunidad Budista de México. Solamente para distribución gratuita. Primera edición. Última revisión: 24 de Diciembre de 2007.
Importante: Este libro utiliza la fuente Arial Unicode MS, por lo que es necesario configurar el navegador para poder visualizar correctamente las diversas voces pali utilizadas.
Sayagyi U Ko Lay (Zeyar Maung), el compilador de la Guía al Tipitaka, nació en Myanmar (Birmania) en agosto 1912. En 1934 se graduó en la Universidad de Yangon y posteriormente se educó en la Universidad del Reino Unido (University of United Kingdom), Cornell University y Columbia University, estas dos últimas en los Estados Unidos de América.
Después de que su país se independizó del Reino Unido, fundó la primera universidad de Myanmar, en Mandalay, la antigua capital, y fue su primer vice-rector. En 1963 se retiró de su servicio en la universidad y se dedicó totalmente a la práctica de la meditación vipassanā y a traducir el Canon Pali (Tipiṭaka Pāḷi) al inglés. Primero tradujo los discursos impartidos por el Venerable Mahāsi Sayadaw acerca del Dhammacakkappavattana Sutta y Anattalakkhaṇa Sutta en 1979. Después se desempeñó como editor del Burma Piṭaka Association. Esta asociación publicó su Guide to Tipiṭaka (Guía al Tipitaka) y cuatro de sus traducciones en Ten Suttas from the Dīgha Nikāya (Diez Suttas del Dīgha Nikāya). Otras de sus traducciones del Majjhima Nikāya, Saṁyutta Nikāya y Vinaya Mahāvagga todavía no han sido publicadas.
Recientemente tradujo al inglés el libro The Great Chronicle of Buddhas (La Gran Crónica de los Buddhas), en seis volúmenes, obra compuesta por el muy Venerable Mingun Sayadaw Bhaddanta Vicittasārābhivaṁsa basada en el texto pali del Buddhavaṁsa. Sayagyi U Ko Lay también ha trabajado como profesor en la State Pariyatti Sāsana University e International Theravada Buddhist Missionary University en Yangon.
El Tipitaka es el extenso cuerpo de literatura canónica pali en donde se conservan las enseñanzas que el Buddha Gotama expuso durante cuarenta y cinco años, desde el tiempo de su iluminación hasta su Parinibbāna.[1]
Los discursos del Buddha abarcan un campo amplio de temas y consisten en exhortaciones, exposiciones y prescripciones.
Desde los tiempos más antiguos se han hecho diversas clasificaciones y sistematizaciones de las Enseñanzas del Buddha para facilitar su memorización, dado que éstas se transmitieron verbalmente de generación en generación. Tres meses después del Parinibbāna del Buddha, los discípulos principales recitaron juntos todas las Enseñanzas de su Maestro, después de recopilarlas sistemáticamente y clasificarlas cuidadosamente bajo diversos temas en secciones particulares.
Los discursos generales y sermones dirigidos tanto a los bhikkhus[2] como a los discípulos laicos, impartidos por el Buddha en varias ocasiones (junto con unos pocos discursos impartidos por sus discípulos distinguidos), fueron agrupados y clasificados en una gran división denominada Suttanta Piṭaka.[3]
La gran división en que están incorporadas las prescripciones y exhortaciones del Buddha acerca de los modos de conducta y las restricciones con respecto a las acciones, tanto verbales como corporales para los bhikkhus y bhikkhunīs que contiene las reglas de la disciplina, se denomina Vinaya Piṭaka.
El aspecto filosófico de la Enseñanza del Buddha, más profundo y abstracto que los discursos del Suttanta Piṭaka, está clasificado bajo la gran división denominada Abhidhamma Piṭaka. El Abhidhamma trata de las realidades últimas, expone las realidades últimas e investiga la mente y la materia y la relación entre ellas.
Todo lo que el Buddha enseñó constituye el tema y sustancia del Canon Pali, el cual está dividido en estas tres divisiones denominadas "Piṭakas" (literalmente, canastas). Entonces Tipitaka quiere decir "Tres Canastas" y significa las tres diferentes divisiones de las Enseñanzas del Buddha. Aquí la metáfora "canasta" no representa tanto la función de guardar lo que se pone adentro sino la función de un receptáculo en donde las cosas son pasadas de uno a otro, como una línea de trabajadores que mueven la tierra desde un sitio de excavación.
El Tipitaka, en donde el Canon Pali está dividido sistemáticamente y que ha sido transmitido de generación en generación, junto con los Comentarios, constituye una enorme colección de obras literarias que los bhikkhus de la Orden tienen que aprender, estudiar y memorizar para cumplir con su gantha dhura, el deber del estudio.[4]
[1] Nota del Editor (N. del E.). La voz pali "Tipiṭaka" que significa Tres Canastas, se representa en su forma romanizada "Tipitaka" mientras que la española "Buda" se representa como en el original pali "Buddha". El Parinibbāna es el momento de la muerte y Nibbāna final del Buddha.
[2] N. del E. "Bhikkhu", monje y "bhikkhunī", monja.
[3] N. del E. También se denomina Sutta Piṭaka, la Canasta de los Discursos.
[4] N. del E. Hay dos deberes para los que ingresan en la Orden: (1) "gantha-dhura", el deber del estudio y (2) "vipassanā-dhura", el deber de la práctica de meditación vipassanā.
Es un gran privilegio que se me haya encomendado la tarea de recopilar esta Guía al Tipitaka. Hasta donde sabemos no hay ningún libro que trate, como bosquejo, acerca de todo el Tipitaka. Esperamos sinceramente que esta recopilación sea útil y conveniente para el lector que quiere tener una visión amplia del vasto y magnifico escenario canónico que representa todo lo que el Buddha (y algunos de sus discípulos) enseñó y todo lo que ha sido atesorado en el Tipitaka.
Al recopilar este libro nos hemos mantenido fieles a los Textos Pāḷi que fueron aprobados por el Sexto Concilio Buddhista Internacional[1] junto con sus traducciones al birmano. Se merece reconocer a Dagon U San Ngwe y U Myo Myint quienes suministraron notas para algunos capítulos. Información y datos adicionales fueron obtenidos de varias fuentes. El siguiente grupo completo de "Preguntas y Respuestas" registradas en el Sexto Concilio Buddhista Internacional ha sido una importante fuente de información sobre el contenido del Tipitaka.
Los números de los párrafos citados en este libro corresponden a los textos publicados y aprobados por el Sexto Concilio Buddhista Internacional.
Para concluir, quisiera expresar mi profundo agradecimiento a los miembros del Comité Editorial de la Asociación Piṭaka de Birmania (Burma Piṭaka Association), quienes han trabajado mucho tiempo revisando el texto con un cuidado meticuloso y debido a su labor incansable y consejo erudito, esta recopilación se ha beneficiado mucho.
U Ko Lay
Febrero de 1984
ASOCIACION PITAKA DE BIRMANIA
(BURMA PIṬAKA ASSOCIATION)
COMITE EDITORIAL
Sayadaw U Kumāra, B.A., Dhammācariya (Siromaṇi, Vaṭaṁsaka)
U Shwe Mra, B.A., I.C.S. Retd.; ex Consejero especial, División de Administración Pública, E.S.A., Organización de los Naciones Unidas (ONU)
Miembros
U Chan Htoon, LL.B., Abogado, ex Presidente, World Fellowship of Buddhists
U Nyun, B.A., I.C.S., Retd.; ex Secretario Ejecutivo, Comisión Económica para Asia y el Lejano Oriente, Vicepresidente, World Fellowship of Buddhists
U Myint Too, B. Sc., B.L., Abogado, Vicepresidente, Asociación Buddhista de Toda Birmania (All Burma Buddhist Association)
Daw Mya Tin, M.A., ex Director del Departamento de Geografía, Instituto de Educación, Rangoon
U Kyaw Htut, Dhammācariya, ex Editor Principal del Grupo para la Traducción al Birmano de los Textos Pali del Sexto Concilio.
U Myo Min, M.A., B.L., ex Profesor de Inglés, Universidad de Rangoon
U Ko Lay, M.Sc., ex Vice-Rector, Universidad de Mandalay.
U Thein Maung, B.A., B.L.
U Hla Maung, B.A., B.L.
U Tin Nwe, B. Sc.
[1] N. de E. El Sexto Concilio Buddhista Internacional se celebró en los años 1954-56 en Yangón, Birmania (actualmente Myanmar) para celebrar los 2,500 años de la muerte del Buddha.
Prólogo ...................................... Claudia Gómez y Tesshin (CZM)
Agradecimientos ....................... Claudia Gómez y Tesshin (CZM)
Índice ......................................... Tesshin Sanderson (CZM)
Capítulo 1 .................................. Laura Espinosa (CZM)
Capítulo 2 .................................. Horacio Mackinlay (CZM)
Capítulo 3 .................................. Amalia Gómez (GACT)
Capítulo 4
(a) Sīlakkhandha Vagga Pāḷi ..... Isabel Resano (CTM)
(b) Mahā Vagga Pāḷi ................. Francisco León Jimenez (CTM)
(c) Pāthika Vagga Pāḷi .............. Francisco León Jimenez (CTM)
Capítulo 5
(a) Mūlapaṇṇāsa Pāḷi ................ Isabel Resano (CTM)
(b) Majjhimapaṇṇāsa Pāḷi .......... Isabel Resano (CTM)
(c) Uparipaṇṇāsa Pāḷi ............... Monyca Bouras y Chakkaratani (CMV)
Capítulo 6
(a) Sagāthā Vagga Saṁyutta Pāḷi ..... Lourdes Urías (CZ)
(b) Nidāna Vagga Saṁyutta Pāḷi ..... Amalia Gómez (GACT)
(c) Khandha Vagga Saṁyutta Pāḷi ..... Lourdes Castro (GACT)
(d) Saḷāyatana Vagga Saṁyutta Pāḷi Kame González y Francisco Cinencio (ZAB)
(e) Mahā Vagga Saṁyutta Pāḷi ..... Deva Milan (CZM)
Capítulo 7 .................................... Deva Milan y otros (CZM)
Capítulo 8 .................................. Bhikkhu Nandisena (CMBT)
Capítulo 9 .................................. Bhikkhu Nandisena (CMBT)
Capítulo 10 ................................ Bhikkhu Nandisena (CMBT)
Editor General: Bhikkhu Nandisena
CMBT = Centro Mexicano del Buddhismo Theravada, A.C.
CMV = Centro de Meditación Vipassana
CTM = Casa Tíbet México
CZ = Casa Zen
CZM = Centro Zen de México
GACT = Garuda Asociación Cultural Tibetana
ZAB = Zendo Águila Blanca
El editor general desea expresar su agradecimiento a Rutty Bessoudo, Alina Morales de Galindo y Marco Antonio Ornelas por su ayuda en la edición final del texto, y a Ana Guerrero quien preparó e imprimió el texto para la imprenta.
VINAYA PIṬAKA
Reglas de Disciplina y Procedimientos para el Saṁgha[1]
El Vinaya Piṭaka está compuesto por las reglas de disciplina establecidas para regular la conducta de los discípulos del Buddha que han sido admitidos como bhikkhus y bhikkhunīs en la Orden. Estas reglas comprenden las prescripciones autorizadas por el Buddha acerca de los modos de conducta y restricciones de las acciones físicas y verbales. Tratan acerca de las transgresiones de disciplina, de las varias categorías de restricciones y exhortaciones de acuerdo con la naturaleza de la ofensa.
(a) Siete tipos de transgresiones u ofensas (āpatti)
Las reglas de disciplina que primero fueron establecidas por el Buddha se denominan "mūlapaññatti" (regulaciones fundamentales), aquellas que se agregaron más tarde se denominan "anupaññatti" (regulaciones suplementarias). Ambas se denominan "sikkhāpada" (reglas de disciplina). El acto de transgredir estas reglas de disciplina, y a consecuencia de esto, incurrir en una penalidad por parte del bhikkhu responsable, se denomina "āpatti", que significa alcanzar, entrar, cometer.
Las ofensas para las cuales se establecen penalidades, se pueden clasificar bajo siete categorías dependiendo de su naturaleza:
Pārājika
Saṁghādisesa
Thullaccaya
Pācittiya
Pāṭidesanīya
Dukkaṭa
Dubbhāsita
Una ofensa de la primera categoría (Pārājika) es una ofensa grave (garukāpatti) que es irremediable (atekicchā) y que ocasiona al responsable la pérdida del estado de bhikkhu.
Una ofensa de la segunda categoría (Saṁghādisesa) es también una ofensa grave pero es remediable (satekicchā). Se pone al responsable en un periodo de prueba de penitencia, durante el cual tiene que hacer ciertas prácticas difíciles y después la asamblea del Saṁgha lo rehabilita.
Las otras cinco categorías consisten en ofensas leves (lahukāpatti) que son remediables y se incurre en la penalidad de tener que confesar la transgresión a otro bhikkhu. Después de llevar a cabo la penalidad prescrita, el bhikkhu responsable se limpia de la ofensa.
(b) Cuándo y cómo se establecieron las reglas de disciplina
Después del establecimiento de la Orden, por veinte años no hubo prescripción ni regla alguna acerca de las ofensas denominadas Pārajika y Saṁghādisesa. Los miembros de la Orden de los días tempranos eran todos Nobles (Ariyas),[2] el menos avanzado de ellos era uno que ha entrado en la corriente,[3] uno que había logrado el primer Sendero (Magga) y Fruición (Phala), y no había necesidad de prescribir reglas con respecto a esas graves ofensas.
Pero cuando los años pasaron, el Saṁgha creció en número. Elementos indeseables que no tenían los motivos más puros, pero atraídos sólo por la fama y ganancia de los bhikkhus, empezaron a entrar en la Orden del Buddha. Después de los veinte años de la fundación de la Orden, se hizo necesario empezar a establecer reglas con referencia a las ofensas graves.
Fue debido al bhikkhu Sudinna, un nativo de la aldea de Kalanda, cerca de Vesālī, quien cometió la ofensa de tener relaciones sexuales con su ex esposa, que la primera regla Pārājika fue promulgada. Fue establecida para disuadir a los bhikkhus de tener relaciones sexuales.
Cuando una ofensa tan grave surgió, que la promulgación de una regla prohibitiva fue necesaria, el Buddha convocó a una asamblea de bhikkhus. Fue sólo después de interrogar al bhikkhu responsable y después de que la naturaleza indeseable de la ofensa fue evidenciada, que el Buddha estableció cierta regla con el propósito de prevenir futuros lapsos de similar naturaleza.
El Buddha también siguió el precedente sentado por los Buddhas anteriores. Usando sus poderes sobrenaturales, él reflexionó sobre qué reglas los Buddhas anteriores habían establecido en ciertas condiciones dadas. Después él adoptó regulaciones similares para aplicar a la situación que surgió en su tiempo.
(c) Admisión de bhikkhunīs en la Orden
Luego de que habían pasado cuatro períodos de residencia de las lluvias (vassa) después de su Iluminación, el Buddha visitó Kapilavatthu, su ciudad real natal, a petición de su padre enfermo, el Rey Suddhodana. En esa ocasión, Mahāpajāpati, la madre adoptiva del Buddha, pidió al Buddha ser admitida en la Orden. Mahāpajāpati no era la única que deseaba entrar en la Orden. Quinientas mujeres sakyas, cuyos maridos habían dejado la vida laica, anhelaban también ser admitidas en la Orden.
Después de la muerte de su padre, el Buddha regresó a Vesālī negando la insistente petición de Mahāpajāpati de ser admitida en la Orden. La decidida madre adoptiva del Buddha y viuda del recién difunto Rey Suddhodana, se cortó su cabello, se puso ropa colorada con tinta de corteza, y acompañada por quinientas mujeres sakyas, llegó a Vesālī donde el Buddha estaba residiendo en el Mahāvana, en la Sala Kūṭāgāra.
El Venerable Ānanda las vio afuera en la entrada de la Sala de Kūṭāgāra, cubiertas de polvo, con los pies hinchados, abatidas, llorando. Por gran compasión hacia las mujeres, el Venerable Ānanda intercedió con el Buddha en nombre de ellas y le rogó las aceptara en la Orden. El Buddha se mantuvo firme. Pero cuando el Venerable Ānanda le preguntó al Buddha si las mujeres eran capaces de lograr el discernimiento de Magga y Phala,[4] el Buddha contestó que las mujeres en verdad eran capaces de hacerlo, siempre y cuando dejaran la vida de hogar como lo habían hecho sus maridos.
Acto seguido, Ānanda hizo sus súplicas nuevamente diciendo que Mahāpajāpati había hecho grandes servicios al Buddha, cuidándole como su guardián y nodriza, dándole leche cuando su madre murió. Y como las mujeres son capaces de lograr el discernimiento de Magga y Phala, debería permitirles ingresar en la Orden y convertirse en bhikkhunīs.
Finalmente el Buddha accedió a las súplicas de Ānanda. "Ānanda, si Mahāpajāpati acepta ocho reglas especiales (garu-dhammā), que tal aceptación signifique su admisión en la Orden."
Las ocho reglas especiales[5] son:
Mahāpajāpati aceptó sin titubear esas ocho condiciones impuestas por el Buddha y consecuentemente fue admitida en la Orden.
[1] La voz pali "saṁgha" literalmente se usa para referirse a un grupo o conjunto. Sin embargo, aquí se utiliza en un sentido técnico para designar al grupo de los bhikkhus (monjes) y bhikkhunīs (monjas).
[2] N. del E. "Ariya", Noble significa un individuo que ha alcanzado alguno de los cuatro estados de Iluminación.
[3] N. del E. El que ha entrado en la corriente (sotāpanna) es un individuo que ha alcanzado el primer estado de Iluminación.
[4] N. del E. El Discernimiento del Magga y Phala significa alguno de los cuatro estados de Iluminación.
[5] Véase Vinaya ii 74-75 (Pācittiya-Pāḷi).
[6] N. del E. El día de uposatha es el día de luna llena o nueva cuando se recitan las reglas de disciplina del Pātimokkha.
[7] N. del E. Esto significa que se requiere de una ordenación doble, primero con la Orden de Bhikkhunīs y después con la Orden de Bhikkhus.
Capítulo 2
Vinaya Piṭaka
El Vinaya Piṭaka consiste en cinco libros:
1. Pārājika PāḶi
El Pārājika Pāḷi, el primer libro del Vinaya Piṭaka, da una explicación elaborada de las reglas importantes de disciplina en lo que concierne a Pārājika y Saṁghādisesa, así como también de Aniyata y Nissaggiya, que son ofensas menores.
(a) Las ofensas Pārājika y penalidades
La disciplina de Pārājika consiste en cuatro reglas establecidas para impedir cuatro ofensas graves. Cualquier infractor de estas reglas es derrotado en su propósito de continuar siendo un bhikkhu. En el lenguaje del Vinaya, la ofensa Pārājika (pārājika āpatti) "cae sobre él"; él automáticamente pierde la condición de bhikkhu; no se le reconoce más como miembro de la comunidad de bhikkhus; y no se le permite volver a ser un bhikkhu nuevamente. Tiene que regresar a la vida laica o volver al estado de novicio (sāmaṇera).
Alguien que ha perdido la condición de bhikkhu por la transgresión de cualquiera de estas reglas es como (i) una persona cuya cabeza ha sido cortada de su cuerpo: no puede continuar viviendo aun cuando se le coloque la cabeza de nuevo en su cuerpo; (ii) hojas que han caído de las ramas del árbol: no volverán a reverdecer aun cuando sean pegadas otra vez a los tallos; (iii) una roca plana que ha sido dividida: no puede convertirse nuevamente en una sola pieza; (iv) un árbol de palma que ha sido cortado en su tallo: nunca crecerá nuevamente.
Las cuatro ofensas Pārājika que conducen a la pérdida del estado de bhikkhu:
El bhikkhu que transgrede alguna de estas cuatro reglas ha cometido una falta muy grave. Él deja de ser un bhikkhu. Su ofensa (āpatti) es irremediable.
(b) Trece ofensas Saṁghādisesa y penalidades
La disciplina Saṁghādisesa consiste en un conjunto de trece reglas que requieren la participación formal del Saṁgha desde el comienzo hasta el final del proceso, para liberar al responsable de la culpabilidad de la transgresión.
Estando ahora convencidos de la pureza de su conducta, como antes, el Saṁgha levanta la ofensa (āpatti) en una congregación especial en la que tienen que asistir por lo menos veinte bhikkhus, donde se recita la propuesta para su reintegración (ñatti) seguida por tres recitaciones del texto para actos formales del Saṁgha denominado "kammavāca".
Algunos ejemplos de ofensas Saṁghādisesa:
(i) Ofensa kāyasaṁsagga:[2]
Si un bhikkhu con pensamientos pervertidos lascivos tiene contacto corporal con una mujer tal como tomar las manos, acariciar el cabello o tocar cualquier parte de su cuerpo, él comete la ofensa denominada "kāyasaṁsagga saṁghādisesa".
(ii) Ofensa sañcaritta:[3]
Si un bhikkhu actúa como facilitador entre un hombre y una mujer para que vivan juntos legalmente como esposo y esposa, o hace un arreglo temporal para un hombre con su amante o para una mujer con su amante, él comete la ofensa denominada "sañcaritta saṁghādisesa".
(c) Dos ofensas Aniyata y penalidades
"Aniyata" significa indefinido, incierto. Hay dos ofensas Aniyata, la naturaleza de cada una de éstas es que hay indefinición, incertidumbre, con respecto a si es una ofensa Pārājika, una ofensa Saṁghādisesa o una ofensa Pācittiya. Esto es determinado según las provisiones en las reglas siguientes:
Si un bhikkhu se sienta solo con una mujer en un lugar aislado, oculto a la vista y conveniente para un propósito inmoral, y si una mujer laica confiable (es decir, una mujer Noble -Ariya), viéndole, lo acusa de alguna de las tres ofensas: (1) una ofensa Pārājika, (2) una ofensa Saṁghādisesa, (3) una ofensa Pācitttiya, y el bhikkhu mismo admite que estuvo sentado así, él debería ser considerado culpable de alguna de estas tres ofensas, así como fue acusado por la mujer laica confiable.
Si un bhikkhu se sienta solo con una mujer en un lugar que no está oculto a la vista y no conveniente para un propósito inmoral, pero conveniente para decir palabras licenciosas a ella, y si una mujer laica confiable (es decir, una mujer Noble), viéndole, lo acusa de alguna de las dos ofensas: (1) una ofensa Saṁghādisesa, (2) una ofensa Pācittiya, y el bhikkhu mismo admite que estuvo sentado así, él debería ser considerado culpable de alguna de estas dos ofensas, así como fue acusado por la mujer laica confiable.
(d) Treinta ofensas Nissaggiya Pācittiya y penalidades
Hay treinta reglas bajo la categoría de ofensas Nissaggiya Pācittiya y penalidades que se imponen para contener el deseo excesivo de los bhikkhus con respecto a la posesión de cosas materiales tales como hábitos, cuencos, etc. Por ejemplo, se comete una ofensa de estas reglas cuando se adquiere un objeto no permitido, o cuando los objetos se adquieren en mayor cantidad de lo permitido. La penalidad consiste primeramente en entregar los objetos con respecto a los cuales se cometió la ofensa. Acto seguido se procede a la confesión de la transgresión de la regla, junto con un compromiso de no repetir la misma ofensa; tal confesión se hace al Saṁgha en su totalidad o a un grupo de bhikkhus o a un bhikkhu individual a quien se le entregan los objetos incorrectamente adquiridos.
Algunos ejemplos de las ofensas Nissaggiya Pācittiya:
(i) Primera regla (Nissaggiya Pācittiya Sikkhāpada).
Si un bhikkhu guarda un mayor número de hábitos que los permitidos, específicamente, el hábito inferior, el hábito superior y el hábito externo, él comete una ofensa por la que tiene que entregar los hábitos que sobran y confesar su ofensa.
(ii) Cīvara Acchindana Sikkhāpada[4].
Si un bhikkhu da su propio hábito a otro bhikkhu y después, estando enojado o molesto, lo toma forzosamente o hace que sea tomado por otra persona, él comete una ofensa Nissaggiya Pācittiya.
Las ofensas Nissaggiya son leves en comparación con las faltas graves del Pārājika Āpatti o Saṁghādisesa Āpatti.
2. Pācittiya PāḶi
El Pācittiya Pāḷi, el segundo libro del Vinaya Piṭaka, contiene los restantes grupos de reglas para los bhikkhus, específicamente, Pācittiya, Pāṭidesanīya, Sekhiya, Adhikaraṇasamatha, y las correspondientes reglas disciplinarias para las bhikkhunīs. No obstante que este libro se llama en pali simplemente Pācittiya, tiene el nombre distintivo de "Suddha Pācittiya", el Pācittiya ordinario, para distinguirlo del Nissaggiya Pācittiya, que fue descrito arriba.
(a) Noventa y dos ofensas Pācittiya y penalidades
Hay noventa y dos reglas bajo esta clase de ofensas, clasificadas en nueve secciones. Unos pocos ejemplos de este tipo de ofensas:
Una ofensa Pācittiya se remedia meramente por la confesión de la misma a un bhikkhu.
(b) Cuatro ofensas Pāṭidesanīya y penalidades
Hay cuatro ofensas bajo esta clasificación y todas se refieren a la conducta de un bhikkhu en aceptar y comer los alimentos que le han sido ofrecidos. El bhikkhu que viola cualquiera de estas reglas, al confesar su ofensa, debe usar una fórmula especial que establece la naturaleza de su falta. La primera ofensa Pāṭidesaniya dice: Si un bhikkhu come un alimento duro o alimento blando, habiéndolo aceptado con su propia mano de una bhikkhunī que no es su familiar y que ha ido por las casas para conseguir el alimento de limosna, esto debe ser confesado a otro bhikkhu diciendo así, "Amigo, yo he hecho una cosa censurable que es impropia y que debe admitirse. Yo admito haber cometido una ofensa Pāṭidesanīya".
Los eventos que condujeron a la promulgación de la primera de estas reglas ocurrieron en Sāvatthī, donde una mañana los bhikkhus y bhikkhunīs iban en ronda para pedir alimento de limosna. Cierta bhikkhunī ofreció el alimento que ella había recibido a un bhikkhu, quien tomó todo lo que había en su cuenco. La bhikkhunī tuvo que pasar ese día sin alimentos. Tres días en sucesión ella ofreció su alimento de limosna al mismo bhikkhu quien cada día tomó todo. Consiguientemente ella se debilitó. El cuarto día, mientras iba en ronda de limosna, ella se desmayó y cayó debido a su debilidad. Cuando el Buddha oyó esto, censuró al bhikkhu responsable de actuar equivocadamente y estableció dicha regla.
(c) Setenta y cinco Sekhiya (reglas de buen comportamiento)
Estas setenta y cinco reglas, que fueron originalmente establecidas para el comportamiento apropiado de los bhikkhus, también se aplican a novicios que buscan ingresar en la Orden. La mayoría de estas reglas fueron establecidas en Sāvatthī a causa del comportamiento indisciplinado por parte de un grupo de seis bhikkhus. Las reglas pueden dividirse en cuatro grupos. El primer grupo, de veintiséis reglas, se ocupa del buen comportamiento y conducta al ir en los pueblos y aldeas. El segundo grupo, de treinta reglas, trata de los modales corteses al aceptar la comida de limosna y al comerla. El tercer grupo, de dieciséis, contiene las reglas que prohíben enseñar el Dhamma a la gente irrespetuosa. El cuarto grupo, de tres reglas, se refiere a las maneras impropias de hacer las necesidades y escupir.
(d) Siete maneras de resolver las disputas (Adhikaraṇasamatha)
El Pācittiya Pāḷi concluye las reglas disciplinarias para bhikkhus con un capítulo acerca de las siete maneras de resolver casos (adhikaraṇasamatha).
Cuatro tipos de casos se enumeran:
Las disputas con respecto a qué es el Dhamma, qué no es el Dhamma; qué es el Vinaya, qué no es el Vinaya; qué dijo el Buddha, qué no dijo el Buddha; qué constituye una ofensa y qué no es una ofensa.
Las acusaciones y las disputas que provienen fuera de ellos en lo que concierne a la virtud, práctica, concepciones y manera de vivir de un bhikkhu.
La transgresión de una regla disciplinaria.
Reunión formal o decisiones hechas por el Saṁgha.
Para resolver tales disputas que pueden surgir de vez en cuando en la Orden, se prescriben métodos precisos y detallados bajo siete encabezamientos:
Antes de llegar a una decisión, hacer una investigación en la presencia de ambas partes de acuerdo a las reglas de Vinaya.
Hacer una declaración por parte del Saṁgha de la inocencia de un Arahant contra quien se han hecho algunas alegaciones, después de preguntarle si él recuerda haber cometido la ofensa.
Hacer una declaración por parte del Saṁgha cuando el acusado está insano.
Tomar una decisión después de que el acusado admita su culpa.
Tomar una decisión según el voto mayoritario.
Hacer una declaración por parte del Saṁgha cuando el acusado demuestra ser poco confiable, realizando admisiones para después desmentirlas, evadiendo preguntas y diciendo mentiras.
"El acto de cubrir con pasto" -exonerar todas las ofensas excepto las ofensas de Pārājika, Saṁghādisesa y aquellas con relación a laicos y laicas, cuando las partes en disputa se hacen reconciliar por parte del Saṁgha.
(e) Reglas de disciplina para las bhikkhunīs
El capítulo conclusivo en el Pācittiya Pāḷi se ocupa de las reglas de disciplina para las bhikkhunīs. La lista de reglas para bhikkhunīs es más larga que la de los bhikkhus. Las reglas para las bhikkhunīs se basan exactamente en las mismas reglas de los bhikkhus, con la excepción de las dos reglas de Aniyata que no fueron establecidas para la Orden de las bhikkhunīs.
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Bhikkhu |
Bhikkhunī |
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(1) Pārājika |
4 |
8 |
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(2) Saṁghādisesa |
13 |
17 |
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(3) Aniyata |
2 |
0 |
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(4) Nissaggiya Pācittiya |
30 |
30 |
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(5) Suddha Pācittiya |
92 |
166 |
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(6) Pāṭidesanīya |
4 |
8 |
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(7) Sekhiya |
75 |
75 |
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(8) Adhikaraṇasamatha |
7 |
7 |
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Total |
227 |
311 |
Estas ocho categorías de reglas disciplinarias de la Orden de bhikkhus y bhikkhunīs se tratan en forma detallada en los dos primeros libros del Vinaya Piṭaka. Para cada regla se cuenta la historia de cómo ésta fue establecida, seguida por una exhortación del Buddha que termina diciendo: "Esta ofensa no conduce a despertar la fe de aquellos que no están convencidos en la Enseñanza ni a aumentar la fe de aquellos que están convencidos". Después de la exhortación, viene la regla particular que fue establecida por el Buddha, seguida de un comentario, palabra por palabra, de la misma.
3. Mahāvagga PāḶī
Los próximos dos libros, es decir, Mahāvagga Pāḷi, que es el tercer libro del Vinaya Piṭaka, y Cūḷavagga Pāḷi, que es el cuarto libro del Vinaya Piṭaka, tratan de todos esos asuntos que se relacionan con el Saṁgha y que no han sido tratados en los dos primeros libros.
Mahāvagga Pāḷi, constituido de diez secciones denominadas Khandhakas, comienza con el relato histórico de cómo el Buddha logró la Suprema Iluminación al pie del árbol Bodhi, cómo Él descubrió la famosa ley del Origen Condicionado y como Él impartió su primer discurso al grupo de cinco bhikkhus acerca del descubrimiento de las Cuatro Nobles Verdades, es decir, el Gran Discurso de la Puesta en Movimiento de la Rueda del Dhamma (Dhammacakkappavattana Sutta). Éste es seguido por otro importante discurso, Anattalakkhaṇa Sutta. Estos dos suttas pueden describirse como el compendio de la Enseñanza del Buddha.
La primera sección continúa describiendo cómo jóvenes de buenas familias, como Yasa, buscaron refugio en el Buddha y adoptaron su Enseñanza; cómo el Buddha se embarcó en la misión única de propagar el Dhamma "para el bienestar y la felicidad del mundo", cuándo consiguió reunir sesenta discípulos, todos bien establecidos en el Dhamma y que se habían convertido en Arahants; asimismo Él estableció la Orden (Saṁgha) para servir como un ejemplo viviente de la verdad que Él predicó; cómo sus discípulos famosos como Sāriputta, Moggallāna, Mahā Kassapa, Ānanda, Upāli, Aṅgulimala, llegaron a ser miembros de la Orden. La misma sección trata después de las reglas para el ingreso formal en la Orden (upasampadā), estableciendo condiciones precisas para ser cumplidas antes de que a una persona se le permita la entrada en la Orden, y el procedimiento a seguirse para cada admisión.
Además, el Mahāvagga Pāḷi trata acerca de los procedimientos para las congregaciones de Uposatha, la reunión del Saṁgha en cada día de luna llena y en el decimocuarto o decimoquinto día del mes lunar menguante, cuando se recita el Pātimokkha, un resumen de las reglas del Vinaya. Después, hay reglas que se deben observar para el retiro de lluvias (vassa), así como para la ceremonia formal de invitación (pavāraṇa) que concluye el retiro de las lluvias, en la cual un bhikkhu invita a que los otros hermanos lo critiquen acerca de lo que vieron, oyeron o sospecharon sobre su conducta.
Hay también reglas en lo que concierne a los bhikkhus enfermos, el uso de cuero para el calzado y muebles, materiales para hábitos, y en lo que concierne a la medicina y alimento. Una sección separada trata de las ceremonias de "Kathina", donde anualmente se elaboran y se ofrecen hábitos.
4. CūḶavagga PāḶi
Cūḷavagga Pāḷi, el cuarto libro del Vinaya Piṭaka, continúa con más reglas y procedimientos para funciones o actos institucionales de la Orden denominados "Saṁghakamma". Las doce secciones de este libro tratan de las reglas para ofensas, tales como Saṁghādisesa que vienen ante el Saṁgha; reglas para la observancia de penitencia tales como "parivāsa" y "mānatta" y reglas para la reintegración de un bhikkhu. Hay también reglas diversas acerca del bañarse, vestirse, residencias y muebles, para el trato de los bhikkhus visitantes y deberes de tutores y novicios. Algunas de las promulgaciones importantes tienen relación con "Tajjanīya Kamma", el acto formal de censura tomado por el Saṁgha contra los bhikkhus que causan riñas, disputas, quienes familiarizan con laicos y menosprecian al Buddha, Dhamma y Saṁgha; "Ukkhepanīya Kamma", el acto formal de suspensión contra aquellos que han cometido una ofensa y no quieren admitirla; y "Pakāsanīya Kamma", acción tomada contra Devadatta y que anuncia públicamente que "cualquier cosa que Devadatta hace por medio del cuerpo y lenguaje debe considerarse como propio de Devadatta y que no tiene nada que ver con el Buddha, Dhamma y Saṁgha." La historia de esta acción es seguida por los tres intentos de Devadatta contra la vida del Buddha y el cisma ocasionado por Devadatta en el Saṁgha.
Hay, en la sección diez, la historia de cómo Mahāpajāpati, la madre adoptiva del Buddha, solicitó la entrada en la Orden; cómo el Buddha le negó el permiso al principio, y cómo finalmente accedió a la demanda gracias a las súplicas de Ānanda en su nombre.
En las últimas dos secciones se describen dos sucesos importantes de interés histórico, específicamente, la realización del Primer Concilio a Rājagaha y del Segundo Concilio a Vesālī.
5. Parivāra PāḶi
Parivāra Pāḷi, el quinto y último libro del Vinaya Piṭaka, sirve como un tipo de manual. Está compilado en forma de un catecismo, permitiendo al lector hacer un estudio analítico del Vinaya Piṭaka. Todas las reglas, actos oficiales y otros temas del Vinaya se clasifican bajo categorías separadas.
Parivāra Pāḷi explica cómo se establecieron las reglas de la Orden para reglamentar la conducta de los bhikkhus, así como los asuntos administrativos de la Orden. Se prescriben los procedimientos precisos para resolver las disputas y manejar los asuntos de jurisprudencia, para la formación de tribunales del Saṁgha y la designación de jueces bien calificados del Saṁgha. Explica cómo el "Comité Vinicchaya" del Saṁgha, el juzgado del Saṁgha, tiene que constituirse con un grupo de sabios expertos en las reglas del Vinaya (Vinayadharas) para oír y decidir toda clase de disputas monásticas.
El Parivāra Pāḷi proporciona principios generales y una guía en cuyo espíritu todos los procedimientos del juzgado del Saṁgha (Saṁgha Vinicchaya) deben ser conducidos para resolver las disputas monásticas.
[1] N. del E. "Jhāna" significa absorciones meditativas tanto de la esfera de la materia sutil (rūpāvacara jhāna) como de la esfera inmaterial (arūpāvacara jhāna). Las "jhānas" son estados sublimes de conciencia de intensa concentración. "Magga" y "Phala" son las conciencias del Sendero y la Fruición que toman al Nibbāna como objeto y erradican las impurezas mentales.
[2] N. del E. El compuesto pali "kāyasaṁsagga" está formado de "kāya", cuerpo, y "saṁsagga", contacto. Esta ofensa se refiere al contacto físico entre un bhikkhu y una mujer.
[3] N. del E. "Sañcaritta" significa literalmente llevar mensajes.
[4] N. del E. "Cīvara" se refiere a los hábitos del bhikkhu, "acchindana", tomar forzosamente, y "sikkhāpada", regla de entrenamiento.
[5] N. de E. Consiste en reconciliar ambas partes sin proceder a investigar la disputa.
Capítulo 3
¿Qué es el Suttanta Piṭaka?
Suttanta Piṭaka es una colección de todos los discursos pronunciados por el Buddha en diversas ocasiones. Algunos discursos fueron pronunciados por algunos de los discípulos distinguidos del Buddha como el Venerable Sāriputta, Mahā Moggallāna, Ānanda, etc. También en los libros del Suttanta Piṭaka hay incluidas algunas narraciones.
Los discursos del Buddha que se compilaron en el Suttanta Piṭaka fueron expuestos en diferentes ocasiones a personas de diferentes temperamentos. Aunque la intención básica de los discursos fue para el beneficio de los bhikkhus, y tienen que ver con la práctica de la vida pura y con la exposición de la Enseñanza, también hay muchos otros discursos que tratan sobre el progreso material y moral de los discípulos laicos.
El Suttanta Piṭaka presenta el significado de las Enseñanzas del Buddha, las expresa claramente, y las protege y guarda de distorsiones y malas interpretaciones. Así como una cuerda que sirve como una línea para guiar a los carpinteros en su trabajo o como un hilo que al enlazar las flores y ponerlas juntas las protege de que se dispersen, del mismo modo por medio de los suttas, el significado de las Enseñanzas de Buddha puede ser revelado claramente, entendido en forma correcta, y protegido perfectamente de ser mal interpretado.
El Suttanta Piṭaka está dividido en cinco colecciones separadas denominadas Nikāyas. Ellas son (1) Dīgha Nikāya, (2) Majjhima Nikāya, (3) Saṁyutta Nikāya, (4) Aṅguttara Nikāya y (5) Khuddaka Nikāya.
(a) Observancias y prácticas en las Enseñanzas del Buddha
En el Suttanta Piṭaka se encuentran no sólo los fundamentos del Dhamma, sino también los principios pragmáticos para darle al Dhamma un significado completo y aplicable a la vida diaria.
Todas las observancias y prácticas, las cuales son pasos prácticos en el Noble Óctuple Sendero del Buddha, conducen a la purificación espiritual en tres niveles:
Sīla: Pureza moral por medio del comportamiento correcto.
Samādhi: Pureza de la mente a través de la concentración (samatha).
Paññā: Pureza del discernimiento a través de la meditación Vipassanā.
Para empezar, uno debe tomar la resolución correcta de tomar refugio en el Buddha, en seguir las Enseñanzas del Buddha y en ser guiado por el Saṁgha. Los primeros discípulos que hicieron una declaración de fe en el Buddha y se comprometieron a seguir sus Enseñanzas fueron dos hermanos comerciantes Tapussa y Bhallika. Estaban viajando con sus seguidores en 500 carruajes, cuando vieron al Buddha en las inmediaciones del árbol Bodhi después de su Iluminación. Los dos comerciantes le ofrecieron pasteles de miel y arroz. El Buddha aceptó sus ofrecimientos, rompiendo así el ayuno que se había impuesto a sí mismo por siete semanas. El Buddha los hizo sus discípulos haciéndoles recitar después de él:
"Buddhaṁ saraṇaṁ gacchāmi"
(Tomo refugio en el Buddha)
"Dhammaṁ saraṇaṁ gacchāmi"
(Tomo refugio en el Dhamma)
Esta recitación se convirtió en la fórmula de declaración de fe en el Buddha y sus Enseñanzas. Más adelante cuando se estableció el Saṁgha, la fórmula se extendió e incluyó este tercer compromiso:
"Saṁghaṁ saraṇaṁ gacchāmi"
(Tomo refugio en el Saṁgha)
(b) Sobre la forma correcta de dar
Como un paso práctico, para personas de toda clase de vida y de un uso inmediato y fructífero, el Buddha dio discursos sobre la generosidad, sobre el dar, explicando sus virtudes y la forma y actitud correcta de la mente con la cual un ofrecimiento se hace para el crecimiento espiritual.
La fuerza motivadora en un acto de generosidad es la volición, la voluntad de dar. La generosidad es una acción meritoria sólo si nace de la voluntad. Sin la voluntad de dar, no existe el acto de dar. La volición de dar es de tres tipos:
Ya sea que el ofrecimiento sea hecho en homenaje a un Buddha viviente o a una minúscula partícula de sus reliquias, después de su muerte, es la volición, su fuerza y pureza, lo que determina la naturaleza del resultado.
También se explica en los discursos la actitud equivocada de la mente, con la cual no se debería hacer un acto de generosidad.
El donador no debería despreciar a otros que no pueden hacer ofrecimientos similares ni se debería vanagloriar de su propia generosidad. Cuando se contamina con pensamientos impropios, su volición es de un grado inferior.
Cuando el acto de generosidad está motivado por la expectativa de resultados benéficos de prosperidad inmediata y felicidad, o bien de un renacimiento en planos superiores, la volición que lo acompaña es considerada mediocre.
Es sólo cuando la buena obra de generosidad es hecha con un espíritu de renunciación, motivada por pensamientos puros, no egoístas, aspirando sólo al logro del Nibbāna, el cese de todos los sufrimientos, que la volición que produce el acto es considerada de grado superior.
Abundan ejemplos en los discursos respecto a la generosidad y la forma de dar.
(c) La pureza moral a través del comportamiento correcto (sīla)
La práctica de la moralidad (sīla) constituye el aspecto más fundamental del buddhismo. Consiste en la práctica del Recto Lenguaje, Recta Acción y Recta Forma de Vida, para purificarse a uno mismo de las acciones, palabras y pensamientos impuros. Junto con el compromiso del Triple Refugio (como se describió anteriormente), el discípulo laico buddhista observa los Cinco Preceptos haciendo votos formales:
Además del aspecto negativo de la fórmula mencionada anteriormnete, la cual enfatiza la abstinencia, también existe el aspecto positivo de la moralidad (sīla). Por ejemplo, encontramos en muchos discursos la declaración: "Se abstiene de matar, pone a un lado el garrote y la espada; lleno de amabilidad y compasión vive para el bienestar y la felicidad de todos los seres sensibles". Cada precepto señalado en la fórmula tiene estos dos aspectos.
Existen otras formas de preceptos dependiendo del individuo y del estadio de su propio progreso, es decir, los Ocho Preceptos o los Diez Preceptos. Para los bhikkhus de la Orden se establecen prácticas de moralidad más elevadas y avanzadas. Los Cinco Preceptos deberían ser siempre observados por los discípulos laicos, quienes pueden de vez en cuando realzar su auto disciplina observando los Ocho o Diez Preceptos. Para aquellos que ya están embarcados en la vida santa, los Diez Preceptos son esenciales y preliminares para el progreso posterior.
"Sīla" o la pureza perfecta sirve como la base para el próximo estadio de progreso denominado "Samādhi" -pureza de la mente a través de la concentración y meditación.
(d) Métodos prácticos para cultivar la mente para el desarrollo de la concentración (samādhi)
Cultivar la mente para el crecimiento espiritual consiste en dos pasos. El primer paso es purificar la mente de todas las impurezas y contaminaciones y mantenerla enfocada en un punto. Un esfuerzo resuelto (Recto Esfuerzo) es necesario para reducir el rango de pensamientos en el ondular de la mente inestable. Entonces la atención (Recta Atención Completa) debe ser fijada en un objeto de meditación seleccionado hasta que se logre la unificación de la mente (Recta Concentración). En tal estado, la mente llega a estar libre de impedimentos, pura, tranquila, poderosa y luminosa. Entonces está lista para avanzar al segundo paso donde el discernimiento del Sendero (Magga) y la Fruición (Phala) pueden ser logrados para trascender el estado de aflicción y dolor.
El Suttanta Piṭaka menciona numerosos métodos de meditación para alcanzar la unificación de la mente. Estos métodos de meditación están diseminados en los suttas de este Piṭaka, explicados por Buddha a veces individualmente, y a veces colectivamente de acuerdo a la situación y al propósito para el cual fueron recomendados. El Buddha sabía de la diversidad de caracteres y estructura mental de cada individuo, los diferentes temperamentos e inclinaciones de aquellos que se aproximaban a él para que los guiara. De acuerdo con esto, recomendó diferentes métodos a distintas personas de acuerdo a su carácter especial y de acuerdo a las necesidades específicas de cada individuo.
La práctica de cultivar la mente que conduce finalmente a la unificación de la mente se denomina "Samādhi Bhāvanā" y quien la quiera desarrollar debe haberse establecido en la observancia de los preceptos, tener los sentidos controlados, estar tranquilo, auto dominado y satisfecho.
Habiéndose establecido en estas cuatro condiciones, selecciona un lugar apropiado para la meditación, un lugar de recogimiento. Después se sienta con las piernas cruzadas, con el cuerpo erguido y la mente alerta; debe empezar por purificar su mente de los cinco impedimentos, es decir, (1) deseo sensual, (2) mala voluntad, (3) sopor y somnolencia, (4) agitación y preocupación y (5) duda, escogiendo un método de meditación adecuado, y practicando la meditación con dedicación y energía. Por ejemplo, con el método de la respiración (ānāpāna) se observa la entrada y salida de la respiración hasta que puede fijar la mente firmemente en la respiración en la punta de la nariz.
Cuando se da cuenta que se ha librado de los cinco impedimentos, siente alegría, regocijo, tranquilidad y dicha. Éste es el comienzo de la concentración (samādhi), la cual seguirá desarrollándose hasta lograr la unificación de la mente.
Así la unificación de la mente es concentración de la mente en un objeto, y solamente uno de naturaleza sana, saludable. Esto se logra a través de la práctica de meditación con alguno de los objetos recomendados para este propósito por el Buddha.
(e) Métodos prácticos para cultivar la mente para el desarrollo del conocimiento intuitivo (paññā)
El tipo y los métodos de meditación como fueron enseñados en los suttas, están diseñados tanto para el logro de la concentración (samādhi), como para desarrollar el conocimiento intuitivo (vipassanā ñāṇa), el camino directo al Nibbāna.
Como segundo paso en la práctica de meditación, después de lograr concentración (samādhi), cuando la mente concentrada se ha vuelto pura, firme e imperturbable, el meditador dirige e inclina su mente al conocimiento intuitivo (vipassanā ñāṇa). Con este conocimiento intuitivo discierne las tres características del mundo fenomenológico, es decir, la impermanencia (anicca), sufrimiento (dukkha) y no-yo (anatta).
Conforme avanza en su práctica y su mente llega a estar cada vez más pura, firme e imperturbable, dirige e inclina su mente al conocimiento de la extinción de las contaminaciones (āsavakkhaya ñāṇa). Entonces entiende verdaderamente el sufrimiento (dukkha), la causa del sufrimiento, la cesación del sufrimiento y el camino que lleva a la cesación del sufrimiento. También llega a comprender totalmente las contaminaciones (āsava)[2] como realmente son, la causa de las contaminaciones, la cesación de las contaminaciones y el camino que lleva a la cesación de las contaminaciones.
Con este conocimiento de la extinción de las contaminaciones, él se libera. El conocimiento de la liberación surge en él. Él comprende que ya no habrá renacimiento, que ha vivido la vida santa; él ha hecho lo que tenía que hacer para la realización del Sendero (Magga); ya no tiene nada más que hacer para tal realización.
El Buddha enseñó con un único objetivo -la extinción del sufrimiento y la liberación de la existencia condicionada. Ese objetivo puede ser alcanzado por medio de la práctica de meditación (tranquilidad e introspección) como está establecido en numerosos suttas del Suttanta Piṭaka.
[1] N. del E. "Muñca" significa desprenderse, abandonar. En el momento que uno da algo se está desprendiendo o abandonando el objeto.
[2] N. del E. El término pali "āsava" aquí traducido como contaminación(es) significa literalmente aquello que exuda. En los Textos Pali se reconocen cuatro tipos de contaminaciones: (1) la contaminación del deseo sensual (kāmāsava), (2) la contaminación del apego a la existencia (bhavāsava), (3) la contaminación de las concepciones erróneas (diṭṭhāsava) y (4) la contaminación de la ignorancia (avijjāsava).
Capítulo 4
Dīgha Nikāya
Colección de Discursos Largos del Buddha
Esta colección del Suttanta Piṭaka se denomina Dīgha Nikāya debido a que se compone de 34 discursos largos del Buddha. Está dividida en tres secciones: (a) Sīlakkhandha Vagga, División de la Moralidad, (b) Mahā Vagga, Gran División, y (c) Pāthika Vagga, División que comienza con el discurso de Pāthika, el asceta desnudo.
(a) Sīlakkhandha Vagga PāḶi
División de la Moralidad
Esta división contiene trece suttas que tratan extensamente sobre los varios tipos de moralidad, llamados, Moralidad Menor, Moralidad Básica aplicable a todos; Moralidad Media y Moralidad Superior, que son practicadas principalmente por los ascetas y brahmanes. También discute los puntos de vista equivocados que prevalecían entonces, así como las opiniones de los brahmanes sobre el sacrificio y la casta, y varias prácticas religiosas, tales como la auto mortificación extrema.
(1) Brahmajāla Sutta: Discurso de la Red de la Sabiduría Perfecta
Dio lugar a este famoso discurso, que es el primero en este Nikāya, un debate entre Suppiya, un asceta[1] errante, y su discípulo Brahmadatta, donde el maestro difamaba al Buddha, Dhamma y Saṁgha y el discípulo alababa al Buddha, Dhamma y Saṁgha.
En conexión con la difamación del Buddha, Dhamma y Saṁgha, el Buddha prescribió a sus discípulos no sentir resentimiento, ni desagrado, ni enojo, debido a que esto únicamente sería espiritualmente dañino para ellos. En cuanto a las palabras de alabanza para el Buddha, Dhamma y Saṁgha, el Buddha aconsejó a sus discípulos no sentirse complacidos, encantados o enorgullecidos, porque sería un obstáculo en su progreso en el Camino.
El Buddha dijo que cualquier ser mundano (puthujjana) que alabara al Buddha, no le haría completa justicia a las incomparables virtudes del Buddha, tales como, su Concentración Superior (samādhi) y Sabiduría (paññā). Un ser mundano podría referirse únicamente a "asuntos de naturaleza trivial e inferior, moralidad simple". El Buddha explicó los tres grados de moralidad y dijo que existían otros dhammas profundos, difíciles de ver, sutiles e inteligibles únicamente al sabio. Cualquiera que deseara alabar correctamente las verdaderas virtudes del Buddha, debería hacerlo únicamente en términos de estos dhammas.
Después el Buddha continuó explicando los diversos puntos de vista equivocados. Había ascetas y brahmanes, quienes especulando sobre el pasado, se adherían y aseveraban sus puntos de vista equivocados de 18 maneras diferentes:
Había ascetas y brahmanes, quienes especulando sobre el futuro, se adherían y aseveraban sus puntos de vista equivocados de 44 maneras diferentes:
El Buddha dijo que cualquier asceta o brahmán que especulara sobre el pasado o el futuro o ambos el pasado y el futuro, lo hacía en estas 62 formas o en una de estas 62 formas.
Además, el Buddha declaró que conocía todas estas nociones equivocadas y también el destino, la siguiente existencia, donde renacería el que sostuviera estas visiones equivocadas.
El Buddha hizo un análisis detallado de estas nociones equivocadas, establecidas de 62 maneras y señaló que las mismas tenían su origen en la sensación que surgía como resultado del contacto repetido a través de las seis bases de los sentidos. Cualquier persona que sostenga estas nociones equivocadas, la sensación hace surgir en él, el deseo; el deseo hace surgir el apego; el apego da lugar a la existencia; el proceso kámmico causal de la existencia da lugar al renacimiento; y el renacimiento da lugar a la vejez, muerte, sufrimiento, lamentación, dolor, pena y desesperación.
Pero cualquier persona que comprende, como realmente son, el origen de las seis bases sensoriales del contacto, su cesación, lo agradable de las mismas, su peligro y la forma de escapar de ellas, él realiza los dhammas, no únicamente la simple moralidad (sīla), sino también la concentración (samādhi) y la liberación (vimutti), sabiduría (paññā), que trasciende todas estas nociones equivocadas.
Todos los ascetas y brahmanes que sostienen las 62 categorías de las nociones equivocadas están atrapados en la red de este discurso, de la misma forma que los peces en un lago son retenidos en una fina red que ha sido extendida por un pescador habilidoso o su aprendiz.
(2) Sāmaññaphala Sutta: Discurso de los Frutos de la Vida Monástica
En una noche de luna llena, mientras el Buddha residía en Rājagaha, en el bosque de mangos de Jīvaka, enseñó al Rey Ajātasattu, quien le había hecho la petición, este discurso acerca de los frutos de la vida monástica, que pueden ser personalmente experimentados en esta misma vida. El Buddha le explicó las ventajas de la vida monástica dándole ejemplos de un sirviente en su casa, un terrateniente cultivando las propias tierras del rey, que después de convertirse en monje, el rey mismo mostraría respeto y haría ofrecimientos de lo necesario, proporcionándole a su vez protección y seguridad.
El Buddha proporcionó aún más argumentos sobre otras ventajas, superiores y mejores de ser un monje, elaborando sobre (i) cómo un jefe de familia, oyendo acerca del dhamma que enseñaba el Buddha, deja su vida de hogar y se convierte en monje solamente por pura fe; (ii) cómo él se establece en tres categorías de moralidad (sīla), menor, media y superior; (iii) cómo él gana control sobre sus facultades sensoriales, de manera que no sea dominado por estados de mente pervertidos, como la codicia e insatisfacción; (iv) cómo él, dotado con atención y clara comprensión, permanece contento; (v) cómo, separándose de los cinco impedimentos, alcanza las cuatro absorciones (jhāna) -la primera, la segunda, la tercera y la cuarta- ventajas superiores a las mencionadas previamente; (vi) cómo él consigue las ocho clases de conocimiento superior, a saber, (i) conocimiento de discernimiento, (ii) el poder de la creación por la mente, (iii) los poderes psíquicos, (iv) el oído divino, (v) el conocimiento de las mentes de otros, (vi) el conocimiento de las existencias pasadas, (vii) el ojo divino y (viii) el conocimiento de la extinción de contaminantes.
Así, cuando el conocimiento de la liberación surge, él comprende que ha vivido la vida de pureza. No hay otra ventaja en ser monje, personalmente experimentada, más agradable y superior a ésta.
(3) Ambaṭṭha Sutta
Ambaṭṭha, un joven discípulo de Pokkharasāti, el brahmán erudito, fue enviado por su maestro a investigar si Gotama era un Buddha genuino dotado con las treinta y dos características personales de un gran hombre. Su conducta insolente, su orgullo de nacimiento como brahmán, hizo que el Buddha lo venciera al demostrarle que un khattiya[2] es de hecho superior al brahmán. El Buddha explicó adicionalmente que la nobleza en el hombre proviene, no del nacimiento, sino de la perfección en las tres categorías de moralidad, logros de las cuatro absorciones (jhāna) y de las ocho clases de conocimiento superior.
(4) Soṇadaṇḍa Sutta
Este discurso fue impartido al brahmán Soṇadaṇḍa, quien se acercó al Buddha cuando estaba residiendo cerca del Lago Gaggarā en Campa, en el país de Aṅga. El Buddha le preguntó qué atributos debería poseer uno que deseara ser reconocido como un brahmán. Soṇadaṇḍa enumeró el nacimiento superior, el aprendizaje de los Vedas, buena personalidad, moralidad y conocimiento, como cualidades esenciales para ser brahmán. Cuando fue interrogado adicionalmente por el Buddha, dijo que las mínimas cualidades eran moralidad y conocimiento, sin las cuales nadie podría ser llamado brahmán. A su petición, el Buddha le explicó el significado de los términos moralidad y conocimiento, de los cuales él confesó ser ignorante, a saber, de las tres categorías de moralidad, logro de las cuatro absorciones (jhāna) y las ocho clases de conocimiento superior.
(5) Kūṭadanta Sutta
En vísperas de ofrecer una gran fiesta de sacrificio, el brahmán Kūṭadanta fue a ver al Buddha para pedirle consejo sobre cómo conducir el sacrificio de la mejor manera. El Buddha, utilizando el ejemplo del antiguo Rey Mahāvijita, quien también hizo una gran ofrenda de sacrificio, declaró el principio de consentimiento por cuatro grupos provenientes de las provincias, a saber, los nobles, los ministros, los brahmanes ricos y cabezas de familia; las ocho cualidades que debería poseer el rey que haría las ofrendas; las cuatro cualidades del brahmán que fungía como asesor real y que conduciría las ceremonias y las tres actitudes de la mente hacia los sacrificios. Con todas estas condiciones cumplidas, el festín ofrecido por el rey fue un gran éxito, sin la pérdida de vida de los animales para el sacrificio, ninguna privación para la gente, nadie que fuera reclutado para el servicio, todos cooperando en la festividad gustosamente.
Entonces el brahmán Kūṭadanta le preguntó al Buddha, si había algún sacrificio que pudiera hacerse con menos problemas y esfuerzo y sin embargo que produjera resultado fecundo. El Buddha le enseñó la práctica tradicional de ofrecer los cuatro requisitos a los bhikkhus de moralidad superior. Menos problemático y más provechoso sería donar un monasterio a la Orden de Bhikkhus. Mejor aún sería, seguir las prácticas en orden ascendente de efectos benéficos. (i) Tomar refugio en el Buddha, Dhamma y Saṁgha; (ii) observar los Cinco Preceptos; (iii) renunciar a la vida de familia y seguir la vida santa, estableciéndose en la moralidad, habiendo alcanzado las cuatro absorciones (jhāna) y dotado con ocho clases de conocimiento superior, que conducen a la realización de la extinción de los contaminantes (āsavas), el sacrificio que implica menor problema y esfuerzo, pero que excede a todos los otros sacrificios.
(6) Mahāli Sutta
Mahāli Oṭṭhaddha, un gobernante Licchavī, vino una vez a ver al Buddha y le contó lo que Sunakkhatta, un príncipe Licchavī, le había contado. Sunakkhatta había sido discípulo del Buddha por tres años, después de los cuales dejó la Enseñanza. Le dijo a Mahāli cómo él había adquirido el poder del ojo divino, por medio del cual había visto miríadas de formas agradables y deseables, pertenecientes al mundo de los devas (dioses), pero que no había oído sonidos pertenecientes al mundo de los devas. Mahāli quería saber del Buddha, si Sunakkhatta no había oído los sonidos del mundo de los devas porque no existían o si no los había oído aunque existían.
El Buddha explicó que había sonidos en el mundo de los devas pero que Sunakkhatta no los había oído debido a que él había desarrollado la concentración únicamente con un propósito de alcanzar el poder del ojo divino, pero no el poder del oído divino.
El Buddha explicó aún mas, que sus discípulos practicaban la noble vida bajo sus enseñanzas, no para adquirir tales poderes divinos, sino con el propósito de realizar los dhammas que exceden y trascienden estas concentraciones de tipo mundano. Tales dhammas son lograr los Cuatro Estados de Noble Fruto -los estados de un ganador de la corriente, de uno que retorna una vez, de uno que no retorna y el estado de la mente y conocimiento de un Arahant, liberado de todos los contaminantes, los cuales han sido extinguidos.
El camino por el cual estos dhammas pueden lograrse es el Noble Óctuple Sendero: Recto Entendimiento, Recto Pensamiento, Recto Lenguaje, Recta Acción, Recto Modo de Vida, Recto Esfuerzo, Recta Atención y Recta Concentración.
(7) Jāliya Sutta
Una vez, cuando el Buddha estaba residiendo en el monasterio de Ghositārāma, cerca de Kosambī, dos ascetas errantes, Muṇḍiya y Jāliya se le acercaron y le preguntaron si el alma era el cuerpo físico o el cuerpo físico el alma, o si el alma era una cosa y el cuerpo físico otra.
El Buddha explicó cómo una persona que había finalmente obtenido la liberación, no consideraría siquiera si el alma era el cuerpo físico o si el cuerpo físico el alma, o si el alma era una cosa y el cuerpo físico otra.
(8) Mahāsīhanāda Sutta
Este discurso define quién es un verdadero asceta, quién es un verdadero brahmán. El Buddha estaba residiendo en el parque de los venados de Kaṇṇakathala en Uruññā. Entonces el asceta desnudo Kassapa se le acercó y le dijo que había oído que el asceta Gotama menospreciaba todas las prácticas de auto mortificación y que el asceta Gotama denigraba a todos aquellos que conducían una vida austera.
El Buddha replicó que lo estaban calumniando con lo que no había dicho, que no era verdad. Ya que el Buddha podía ver con su visión sobrenatural los malos destinos así como los buenos destinos de aquellos que practicaban las formas extremas de auto mortificación y los de aquellos que practicaban las formas menos extremas de auto mortificación, ¿cómo podría él denigrar todos los sistemas de auto mortificación?
Entonces Kassapa sostuvo, que únicamente aquellos reclusos que por toda su vida cultivaran la práctica de estar de pie o sentados, que se abstuvieran de alimento, comiendo únicamente una vez cada dos días, siete días, quince días, etc., eran realmente ascetas y brahmanes. El Buddha le explicó la futilidad de la auto mortificación extrema y dijo que únicamente cuando un recluso practicara el logro total en la moralidad, concentración y conocimiento; que cultivara el amor y la bondad y morara en la emancipación de la mente y la emancipación a través del conocimiento, ése sería quien debería llamarse un asceta y brahmán. A continuación, el Buddha dio una completa exposición sobre la moralidad, la concentración y el conocimiento, resultando en la decisión de Kassapa de unirse a la Orden del Buddha.
(9) Poṭṭhapāda Sutta
En una ocasión, cuando el Buddha estaba en el monasterio de Anāthapiṇḍika, en el bosque de Jeta en Sāvatthī, visitó la Sala Ekasālaka donde se debatían varios puntos de vista. En ese tiempo, Poṭṭhapāda, el asceta errante, le preguntó sobre la naturaleza de la cesación de la conciencia (saññā). Poṭṭhapāda quería saber cómo se podía lograr la cesación de la conciencia. El Buddha le dijo que era debido a causa y condición que los tipos de conciencia surgen y cesan en un ser. Un cierto tipo de conciencia surge por medio de la práctica (adhicitta sikkhā) y un cierto tipo de conciencia cesa por medio de la práctica.
Entonces el Buddha procedió a explicar estas prácticas, que consisten en observar moralidad (sīla) y el desarrollo de la concentración, que resulta en el surgimiento y la cesación de las sucesivas absorciones (jhāna). El meditador progresa de una etapa a la siguiente, en secuencia, hasta que alcanza la cesación de todos los tipos de conciencia (nirodha samāpatti).
(10) Subha Sutta
Éste es el discurso que dio el más cercano asistente del Buddha, el Venerable Ānanda, a petición del joven Subha. El Buddha ya había muerto y el joven Subha quería saber, de los labios del más cercano asistente del Buddha, acerca de los dhammas que eran elogiados por el Buddha y que había exhortado a la gente a practicar.
Ānanda le dijo que el Buddha tenía palabras de elogio para tres grupos de dhammas, a saber, el grupo de la moralidad, el grupo de la concentración y el grupo de la sabiduría. El Buddha exhortaba a la gente a practicar estos dhammas, a morar en ellos y tenerlos firmemente establecidos. Ānanda explicó estos grupos de dhammas en gran detalle al joven Subha, y como consecuencia él se convirtió en un devoto discípulo laico.
(11) Kevaṭṭa Sutta
El Buddha estaba residiendo en Nāḷandā en el bosque de mangos de Pāvārika. Un devoto discípulo laico se aproximó al Buddha y le instó a que permitiera a uno de sus discípulos para que realizara milagros, de manera que la ciudad de Nāḷandā se convirtiera en una muy devota al Buddha.
El Buddha le habló sobre las tres clases de milagros que él había conocido y logrado a través del conocimiento sobrenatural. El primer milagro, el milagro de los poderes sobrenaturales (iddhi pāṭihāriya), fue rechazado por el Buddha, debido a que podía ser confundido con el arte negro, llamado la magia de Gandhārī. El Buddha también rechazó el segundo milagro, el milagro de leer la mente de los demás (ādesanā pāṭihāriya), que podía ser confundido con la práctica del encantamiento de Cintāmaṇi. Él recomendó la práctica del tercer milagro, el milagro del poder de la Enseñanza (anusāsanī pāṭihāriya), ya que involucraba la práctica de la moralidad, la concentración y la sabiduría, que finalmente conducen a la extinción de los contaminantes (āsavakkhaya ñāṇa).
(12) Lohicca Sutta
El discurso establece tres tipos de maestros merecedores de censura: (i) el maestro que todavía no es experto en la noble práctica y enseña a discípulos que no le escuchan, (ii) el maestro que todavía no es experto en la noble práctica y enseña a discípulos que practican como se les ha enseñado y alcanzan la emancipación, (iii) el maestro que es totalmente experto en la noble práctica y enseña a discípulos que no le escuchan.
El maestro merecedor de elogio, es aquél totalmente experto en las tres prácticas de la moralidad, concentración y sabiduría y que enseña a discípulos que se vuelven totalmente expertos como él.
(13) Tevijja Sutta
Dos jóvenes brahmanes, Vāseṭṭha y Bhāradvāja, fueron a ver al Buddha mientras viajaba por el Reino de Kosala. Querían que el Buddha dirimiera en su disputa, en cuanto al camino correcto que conduce directamente a la compañía con el Brahmā. Cada uno pensaba que únicamente lo que había sido enseñado por su propio maestro era el verdadero.
El Buddha les dijo, que ya que ninguno de sus maestros había visto a Brahmā, ellos eran como una línea de ciegos, cada uno apoyándose en el precedente. Entonces les mostró el verdadero camino que realmente conduce al reino de Brahmā, a saber, el camino de la moralidad, la concentración, y el desarrollo del amor benevolente, la compasión, el regocijo y la ecuanimidad hacia todos los seres sintientes.
(b) Mahā Vagga PāḶi-La Gran División
Los diez suttas en esta división son algunos de los más importantes del Tipitaka; éstos tratan de aspectos históricos y biográficos, así como aspectos doctrinales del buddhismo. El más famoso es el Mahāparinibbāna Sutta, que relata los últimos días y la muerte del Buddha y la distribución de sus reliquias. El Mahāpadāna Sutta trata de breves relatos de los últimos siete Buddhas y la historia de la vida del Buddha Vipassī. Doctrinalmente importantes son los dos suttas: el Mahānidāna Sutta que explica la cadena de causa y efecto y el Mahāsatipaṭṭhāna Sutta que trata de los cuatro establecimientos de la atención completa y los aspectos prácticos de la meditación buddhista.
(1) Mahāpadāna Sutta
Este discurso se impartió en Sāvatthī a los bhikkhus que un día estaban discutiendo acerca del conocimiento del Buddha sobre las existencias pasadas. Él les contó sobre los últimos siete Buddhas, con la historia completa de la vida de uno de ellos, el Buddha Vipassī, recapitulando todos los hechos de los Buddhas, su rango social, nombre, clan, duración de vida, el par de discípulos principales, las asambleas de sus seguidores, sus logros y emancipación de las impurezas.
El Buddha explicó que su habilidad para recordar y recapitular todos los hechos de las existencias pasadas, era debido a su propio discernimiento penetrante, así como a los devas que le habían hecho conocer esos asuntos.
(2) Mahānidāna Sutta
Este discurso fue impartido en el poblado mercado de Kammāsadhamma, al Venerable Ānanda, para corregir su visión equivocada de que la Doctrina de Origen Condicionado (Paṭiccasamuppāda), aunque tiene los signos de ser honda y profunda, es aparente y penetrable. El Buddha le dijo que esta doctrina no únicamente parece ser honda y profunda, sino que realmente es honda y profunda en cuatro aspectos: es profunda en significado, profunda como doctrina, profunda con respecto a la manera en que fue enseñada y profunda con respecto a los hechos en los cuales está establecida.
Él, entonces dio una detallada exposición sobre la doctrina y dijo que debido a la carencia de entendimiento apropiado y comprensión penetrante de esta doctrina, los seres estaban atrapados en, y eran incapaces de escapar de la miserable y ruinosa rueda del renacimiento. Concluyó que sin el entendimiento claro de esta doctrina, aun la mente de aquellos expertos en los logros de absorción (jhāna), estaría obnubilada con las ideas de un ego (atta).
(3) Mahāparinibbāna Sutta
Este sutta es una importante narrativa de los últimos días del Buddha, una crónica detallada de lo que hizo, dijo, y lo que le sucedió durante el último año de su vida. Compilado en forma narrativa, está intercalado con muchos discursos acerca de los más fundamentales e importantes aspectos de la Enseñanza del Buddha. Es el discurso más largo del Dīgha Nikāya y está dividido en seis capítulos.
En la víspera de la última gran peregrinación, el Buddha, mientras se encontraba en Rājagaha, impartió las famosas enseñanzas sobre los siete factores para la no-decadencia de reyes y príncipes y los siete factores para la no-decadencia de los bhikkhus.
Después partió en su último viaje, yendo primero al pueblo Pāṭali, donde enseñó sobre las consecuencias de una vida inmoral y moral. Después procedió al pueblo Koṭi, donde explicó las Cuatro Nobles Verdades. Después el Buddha se alojó en el pueblo Nātika, donde dio el famoso discurso sobre el Espejo de la Verdad.
A continuación el Buddha fue a Vesālī con una gran compañía de bhikkhus. En Vesālī aceptó el parque ofrecido por la cortesana Ambapālī. De Vesālī, el Buddha viajó a un pequeño pueblo llamado Veḷuva, donde fue afectado por una fuerte indisposición que podría haber sido fatal. Pero el Buddha resolvió mantener su proceso vital y no morir sin antes haber hablado con sus discípulos laicos y despedirse del Saṁgha. Cuando Ānanda informó al Buddha lo preocupado que había estado debido a la enfermedad del Buddha, el Buddha impartió la famosa sentencia: "Que ustedes mismos sean su apoyo, su propio refugio. Que sólo el Dhamma, nada más, sea su refugio."
Fue en Vesālī que el Buddha tomó la decisión de morir y realizar el parinibbāna en el término de tres meses. Al tomar esta trascendental decisión, se produjo un gran temblor de tierra. Ānanda, al saber por el Buddha la razón del temblor, le suplicó que cambiara su decisión, pero sin resultado.
Entonces el Buddha pidió que se congregara el Saṁgha, a la que anunció su parinibbāna cercano. Después expuso todos los principios fundamentales de su Enseñanza y los exhortó a ser vigilantes, estar alerta y cuidar sus propias mentes, de manera de poner un fin al sufrimiento.
El Buddha después abandonó Vesālī y fue al pueblo Bhaṇḍa, donde continuó con sus discursos al Saṁgha que lo acompañaba, sobre moralidad (sīla), concentración (samādhi) y sabiduría (paññā). Prosiguiendo con su viaje hacia el norte, dio el discurso sobre las cuatro grandes autoridades (mahāpadesa) en el pueblo Bhoga.
De allí fue a Pāvā y permaneció en el bosque de Mangos de Cunda, el hijo del orfebre, quien ofreció alimentos al Buddha y a su comunidad de bhikkhus. Después de comer el alimento ofrecido por Cunda, surgió una seria enfermedad en el Buddha, quien sin embargo, continuó su viaje hasta que llegó a Kusinārā, donde en el bosque de árboles sālas de los príncipes Mallas, instó a Ānanda a que le preparara un lecho. Se acostó en el lecho con atención y deliberación, esperando la hora de su parinibbāna.
Aun en su lecho de muerte, el Buddha continuó la enseñanza, explicando que hay cuatro lugares que inspiran reverencia y devoción, cuatro personas merecedoras de una estupa y contestando a una pregunta de Ānanda acerca de cómo conducirse con respecto a las mujeres, o qué debería hacerse con los restos del Buddha. Su último acto desinteresado fue explicar la Verdad y mostrar el camino a Subhadda, el asceta errante.
Después de asegurarse de que no había ni un solo bhikkhu que estuviera perplejo o dudoso sobre el Buddha, Dhamma y Saṁgha, el Buddha pronunció sus últimas palabras: "Todos los fenómenos condicionados están sujetos a la decadencia y la disolución. Esfuércense bien con total atención."
Entonces, mientras la asamblea de bhikkhus, príncipes y gente le presentaba homenaje con profunda reverencia, el Buddha murió, realizando el parinibbāna.
(4) Mahāsudassana Sutta
Este discurso fue impartido por el Buddha mientras estaba postrado en su lecho de muerte en el bosque de árboles salās de los Mallas. Cuando Ānanda le imploró no entrar en el parinibbāna en un pueblo insignificante, árido y pequeño, el Buddha le dijo que Kusinārā no era un lugar insignificante y pequeño. En tiempos remotos, se lo conocía como Kusāvatī, la capital de los monarcas universales que gobernaban sobre las cuatro direcciones del mundo.
Entonces, el Buddha describió la magnificencia y grandeza de Kusāvatī cuando el Rey Mahāsudassana era el gobernante allí. También le contó cómo el rey gobernó sobre sus dominios correctamente y cómo finalmente, abandonando todos los apegos y practicando absorción (jhāna), murió y alcanzó el bienaventurado reino de Brahmā.
El Buddha reveló que él mismo era el rey Mahāsudassana en aquel tiempo. Él había abandonado el cuerpo en este lugar (anteriormente Kusāvatī), por seis veces como monarca universal. Ahora estaba abandonándolo por séptima y última vez. Terminó su discurso recordando a Ānanda que todas las cosas condicionadas son realmente impermanentes. El surgir y decadencia son su naturaleza inherente. Sólo su cesación final es el bienaventurado Nibbāna.
(5) Janavasabha Sutta
Este discurso es una extensión de otro discurso expuesto por el Buddha en su último viaje. Ānanda quería saber los destinos de los discípulos laicos del país de Magadha. El Buddha le dijo que innumerables personas de Magadha habían alcanzado el mundo de los devas por virtud de su fe en el Buddha, Dhamma y Saṁgha. Esta información se la había dado el deva Janavasabha, quien anteriormente fue el rey Bimbisāra. Le informó al Buddha que había asambleas regulares de devas en los planos de los devas en los días de uposatha,[3] cuando el rey de los devas y el Brahmā Sanaṅkumāra enseñaban el Dhamma sobre el desarrollo de las bases del poder psíquico, sobre las tres oportunidades, sobre los cuatro métodos de constante atención y los siete accesorios de la concentración.
(6) Mahāgovinda Sutta
En este discurso, Pañcasikha, un deva gandhabba,[4] le dijo a la asamblea de los devas en dónde el Brahmā Sanaṅkumāra enseñaba el Dhamma tal como era enseñado por Mahāgovinda -el Bodhisatta que había alcanzado el mundo de Brahmā. El Buddha dijo que Mahāgovinda no era otro que él mismo y explicó que el Dhamma que enseñaba en ese tiempo únicamente podía conducir al mundo de Brahmā. Con su Enseñanza ahora como Buddha Iluminado, eran posibles logros superiores, tales como la entrada en la corriente (Sotāpatti), un retorno (Sakadāgāmi), no retorno (Anāgāmī) y el logro superior, la Fruición del Estado de Arahant (Arahatta phala).
(7) Mahāsamaya Sutta
El Buddha estaba residiendo en el bosque de Mahāvana en Kapilavatthu, en compañía de quinientos Arahants. Entonces devas y Brahmās de los diez mil universos (cakkavāḷa), vinieron a ver al Buddha y la comunidad de bhikkhus. El Buddha dijo a sus discípulos los nombres de los devas y Brahmās, tal como se alista en este sutta.
(8) Sakkapañha Sutta
Una vez, cuando el Buddha estaba residiendo en la cueva Indasāla, cerca de Rājagaha, Sakka, el rey de los devas, vino y le hizo ciertas preguntas. Quería saber porqué había hostilidad y violencia entre los diversos seres. El Buddha le dijo que era la envidia y el egoísmo lo que producía hostilidad entre los seres. Adicionalmente explicó que la envidia y el egoísmo eran causados por gustos y aversiones, que a su vez tenían sus raíces en el deseo. Y el deseo surgía a partir de la preocupación mental (vitakka), que tenía su origen en las ilusiones expansivas del saṁsāra (papañca-saññā-saṅkha).
El Buddha después le dio un bosquejo de las prácticas para eliminar estas ilusiones expansivas del saṁsāra, incluyendo dos tipos de búsquedas, búsquedas que deberían llevarse a cabo y búsquedas que no deberían llevarse a cabo.
(9) Mahāsatipaṭṭhāna Sutta
Este sutta es uno de los más importantes discursos doctrinales del Buddha. Presenta el único camino para la purificación de los seres, para trascender la pena y el lamento, para la completa eliminación del dolor y la aflicción, para el logro del camino correcto y para el logro del Nibbāna. Este discurso, impartido directamente a los bhikkhus en el poblado mercado de Kammāsadhamma, define "el único camino", como los Cuatro Establecimientos de la Atención Completa, constituidos por: catorce formas de contemplación del cuerpo; nueve formas de contemplación de la sensación; dieciséis formas de contemplación de la mente y cinco formas de contemplación del dhamma. Termina con una precisa garantía de los resultados fructíferos: el estado de Arahant en esta existencia o el estado de no-retorno (Anāgāmī) en siete años, siete meses o siete días.
(10) Pāyāsi Sutta
Este discurso relata cómo el Venerable Kumārakassapa mostró el camino correcto al Gobernador Pāyāsi del pueblo de Setabyā, en el país de Kosala. El Gobernador Pāyāsi sostenía la visión equivocada: "No hay otro mundo; ningún ser emerge nuevamente después de la muerte; no hay consecuencias de las acciones buenas o malas". El Venerable Kumārakassapa le mostró el camino correcto, ilustrando su enseñanza con numerosos símiles demostrativos. Finalmente Pāyāsi, lleno de fe, tomó refugio en el Buddha, Dhamma y Saṁgha. El Venerable Kumārakassapa le enseñó también acerca de los ofrecimientos correctos y que estos ofrecimientos deberían hacerse con el debido respeto, con sus propias manos, con la debida estimación y no como deshaciéndose de ellos. Únicamente bajo estas condiciones las buenas acciones de los ofrecimientos rendirían espléndidos frutos.
(c) Pāthika Vagga PāḶi
La División de Pāthika
Esta división está constituida por once discursos más cortos de naturaleza diversa. Tratan del rechazo del Buddha hacia el ascetismo equivocado y severo practicado por los seguidores de muchas sectas; tratan también sobre la evolución y disolución periódica del universo, dan cuenta de los monarcas universales y de las treinta y dos características fisiognómicas de un gran hombre. Hay un discurso, el Siṅgāla Sutta, dirigido a un joven brahmán, que enseña acerca de los deberes que deben seguir los miembros de la sociedad humana. Los últimos dos suttas, Saṅgīti y Dasuttara, son discursos dados por el Venerable Sāriputta y contienen listas de términos doctrinales clasificados de acuerdo al tema y unidades numéricas. El estilo de su composición es diferente de los otros nueve suttas de la división.
(1) Pāthika Sutta
En los tiempos del Buddha había muchos otros maestros con sus propios discípulos, que sostenían diferentes puntos de vista sobre lo que constituía la vida santa, sobre el origen y desarrollo del universo y sobre la ejecución de maravillas y milagros. Sunakkhatta, un príncipe Licchavī, se convirtió en discípulo del Buddha y fue admitido en la Orden.
Pero encontró que la disciplina y la Enseñanza estaban mas allá de su alcance y comprensión; al mismo tiempo se sintió atraído por las enseñanzas y prácticas de otras sectas. Dejó la Orden después de tres años. Entonces, al convertirse en seguidor de una de las sectas, comenzó a desacreditar las enseñanzas del Buddha y a hacer ataques calumniosos al Buddha y sus discípulos. En el Pāthika Sutta se encuentran discursos cortos, en los que se relatan la refutación y explicación del Buddha con referencia a las muchas acusaciones de Sunakkhatta.
(2) Udumbarika Sutta
Este discurso fue impartido a Nigrodha, el asceta errante y sus seguidores, en el parque de la reina Udumbarikā, cerca de Rājagaha, a fin de refutar su equivocada doctrina y establecer la doctrina edificante. Tan obsesionados estaban los ascetas errantes con su propias creencias equivocadas, que no dieron respuesta a la invitación del Buddha de seguir su Enseñanza, que les aseguraba fructíferos resultados en siete días.
(3) Cakkavatti Sutta
En el pueblo de Mātulā, en el país de Magadha, el Buddha prescribió a los bhikkhus ser su propio sostén, su propio refugio; confiar únicamente en el Dhamma y no en cualquier otro refugio. Después, el Buddha les contó la historia de Daḷhanemi, el monarca universal, que poseía la rueda celestial como uno de sus siete tesoros. Él y su sucesor gobernaron sobre cuatro continentes, empuñando el poder y la autoridad del monarca universal. La duración de su vida fue larga y en cuanto fueron justos y cumplieron con los deberes nobles del monarca universal, haciendo del Dhamma su único apoyo, proporcionando albergue y seguridad, ofreciendo riqueza y lo necesario a los necesitados, sus dominios permanecerían en paz, prósperos y progresando.
Pero cuando el monarca fallara en cumplir con las nobles obligaciones de un rey justo, cuando el Dhamma no fuera sostenido como un refugio, la moralidad de la gente declinaría. La duración de la vida menguaría hasta diez años únicamente. Entonces desaparecerían completamente las diez acciones meritorias, productoras de efectos edificantes y florecerían excesivamente las diez acciones nocivas, productoras de resultados destructivos. La gente fallaría en mostrar consideración y reverencia por sus líderes y ancianos, en cumplir los deberes hacia los padres, ascetas y brahmanes. Se desarrollaría intensa aversión mutua, mala voluntad, pensamientos de matarse los unos a los otros, prosiguiendo con lucha, devastación y matanza.
Unos pocos sobrevivientes del holocausto se pondrían de acuerdo en renunciar a sus formas nocivas, vivir en un espíritu de armonía, haciendo buenas obras, mostrando consideración reverente por sus líderes y ancianos, cumpliendo con sus deberes hacia los padres, ascetas y brahmanes. Como consecuencia, al mejorar la moralidad, se expandiría la duración de la vida nuevamente hasta alcanzar ochenta mil años, cuando apareciera una vez más un monarca universal para gobernar justamente. Así se prescribió a los bhikkhus mantenerse dentro de los confines del Dhamma, haciendo del mismo, su apoyo, su refugio. El Dhamma mostraría el camino para su desarrollo físico y mental, hasta obtener el estado de un Arahant.
(4) Aggañña Sutta
Este discurso fue impartido en Sāvatthī a dos novicios bajo entrenamiento, Vāseṭṭha y Bhāradvāja, señalando las creencias equivocadas de los brahmanes con respecto a la casta. Los brahmanes sostenían que entre las cuatro clases de gente, reconocidas en ese tiempo, los brahmanes eran los más nobles; después venía la clase de los Khattiya, la nobleza y la realeza; seguían los Vessa, la clase comerciante y Sudda, la clase más inferior.
El Buddha refutó estas pretensiones de los brahmanes, explicando cómo el mundo estaba sujeto a los procesos de evolución y disolución y describiendo cómo los seres humanos aparecieron primero en la tierra y cómo emergieron las cuatro clases sociales. Adicionalmente explicó que la nobleza de una persona estaba definida, no por su nacimiento y linaje, sino por su moralidad y conocimiento de las Nobles Verdades.
"Quienquiera que sostenga puntos de vista equivocados y cometa malas acciones, no es noble, cualquiera que sea su nacimiento. Quienquiera que se controle en sus actos, palabra y pensamiento y desarrolle los requisitos de la iluminación (bodhipakkhiya dhamma), hasta que alcance la completa erradicación de los contaminantes en esta misma vida, es el jefe, el más noble entre los hombres y los devas, independientemente de su nacimiento."
(5) Sampasādanīya Sutta
La profunda confianza del Venerable Sāriputta en el Buddha, fue proclamada en voz alta en una apología elocuente acerca del Buddha, pronunciada en presencia del mismo. Debido a esta atrevida declaración de las virtudes del Buddha, el Buddha le preguntó si tenía conocimiento personal de las mentes de todos los Buddhas, aquellos del pasado, del futuro y del presente, de su moralidad, concentración, sabiduría y la manera en que se habían emancipado.
El Venerable Sāriputta dijo que él no sostenía tener tal conocimiento, pero se justificó a sí mismo declarando en detalle el curso del Dhamma que habían tomado todos los Buddhas -su logro de moralidad (sīla), el abandono de los cinco impedimentos, el establecimiento de los cuatro establecimientos de atención completa y el cultivo de los siete factores de la iluminación- el único camino que podía conducir a la inigualable Suprema Iluminación.
(6) Pāsādika Sutta
El Venerable Ānanda, acompañado por el bhikkhu Cunda, fue a ver al Buddha para darle la noticia sobre la muerte de Nigaṇṭha Nāṭaputta, el líder de una secta bien conocida y sobre el cisma que había surgido entre sus discípulos.
El Buddha les dijo que era natural y de esperarse que esto sucediera en una enseñanza que no estaba bien dada, no bien impartida, que no conducía a la emancipación y que no estaba enseñada por alguien que estuviera supremamente iluminado.
En contraste, explicó el Buddha que cuando la enseñanza estaba bien enseñada, bien impartida por alguien supremamente iluminado, no había puntos de vista equivocados, y no habría especulaciones sobre el pasado o el futuro o sobre el ego (atta). En la Enseñanza del Buddha, se enseñaba a los bhikkhus los cuatro establecimientos de la atención completa, por los que se abandonaban los puntos de vista equivocados y las especulaciones.
(7) Lakkhaṇa Sutta
Este discurso sobre las treinta y dos marcas del cuerpo de un gran hombre, fue impartido por el Buddha en Sāvatthī, en el monasterio de Anāthapiṇḍika. Para una persona dotada con las treinta y dos marcas del cuerpo de un gran hombre, únicamente se abren dos posibles caminos y ningún otro.
"Si él vive como jefe de familia, se convertirá en monarca universal gobernando justamente sobre los cuatro continentes. Si él abandona la vida familiar por una vida sin casa, ni hogar, se convertirá en un Buddha Iluminado".
El Buddha explicó las treinta y dos marcas corporales en detalle, junto con las consideraciones de acciones meritorias previamente llevadas a cabo, por virtud de las cuales se adquirieron las treinta y dos marcas corporales.
(8) Siṅgāla Sutta[5]
Este discurso fue impartido por el Buddha en Rājagaha, para la edificación de un joven llamado Siṅgāla. Este joven Siṅgāla acostumbraba a adorar los seis puntos cardinales, a saber, el este, el sur, el oeste, el norte, el nadir y el cenit, en obediencia al último consejo dado por su padre moribundo. El Buddha explicó al joven, que de acuerdo con su Enseñanza, las seis direcciones eran: (1) el este que representaba a los padres, (2) el sur a los maestros, (3) el oeste a la esposa e hijos, (4) el norte a los amigos y asociados, (5) el nadir a los sirvientes, empleados, y (6) el cenit a los ascetas y brahmanes.
Adicionalmente, el Buddha explicó que los seis grupos sociales mencionados en el discurso debían ser considerados sagrados y merecedores de respeto y adoración. Uno podía adorarlos llevando a cabo los deberes hacia ellos. A continuación, estos deberes fueron explicados al joven Siṅgāla.
(9) Āṭānāṭiya Sutta
Los Cuatro Reyes Celestiales vinieron a ver al Buddha y le dijeron que había no-creyentes entre muchos de los seres invisibles y que podían hacer daño a los seguidores del Buddha. Los Reyes Celestiales por lo tanto, querían enseñar a los bhikkhus los encantamientos protectores conocidos como Āṭānāṭiya Paritta. El Buddha dió su consentimiento permaneciendo en silencio.
Entonces, los Cuatro Reyes Celestiales recitaron el Āṭānāṭiya Paritta, que el Buddha aconsejó aprender a los bhikkhus, bhikkhunīs y discípulos laicos, memorizar de manera que pudieran morar con tranquilidad, bien guardados y protegidos.
(10) Saṅgīti Sutta
El Buddha estaba peregrinando en el país de los Mallas, cuando llegó a Pāvā. La muerte de Nigaṇṭha Nāṭaputta había ocurrido recientemente y sus seguidores se habían quedado con desavenencias y luchas, disputando sobre las doctrinas.
El Venerable Sāriputta, que pronunció este discurso, atribuyó este cisma entre los seguidores de Nāṭaputta, al hecho de que la enseñanza de Nāṭaputta no había sido bien enseñada, no bien impartida y que no conducía a la liberación de la rueda de existencias, siendo enseñada por alguien que no estaba supremamente iluminado.
Pero la Enseñanza del Buddha estaba bien enseñada, bien impartida, conducía a la liberación de la rueda de existencias, y había sido enseñada por el Buddha que estaba supremamente iluminado. Aconsejó a los bhikkhus a recitar el Dhamma tal como había sido enseñado por el Buddha, todos en concordia y sin desavenencia, de manera que la Enseñanza permaneciera por largo tiempo. Después procedió a enumerar el Dhamma, clasificado bajo encabezados separados como el grupo de los unos, grupo de los dos, etc., hasta el grupo de los diez, para facilitar la cómoda memorización y recitación.
(11) Dasuttara Sutta
Este discurso fue también pronunciado por el Venerable Sāriputta mientras el Buddha estaba en Campā para que los bhikkhus fueran liberados de las cadenas y alcanzaran el Nibbāna, la cesación del sufrimiento.
Enseñó el Dhamma clasificado bajo encabezados separados, como el grupo de los unos, grupo de los dos, etc., hasta el grupo de los diez.
[1] N. de E. La voz pali "samaṇa" que a veces se usa contrapuesta a "brāhmaṇa", brahmán, aquí se traduce como asceta.
[2] N. del E. "Khattiya", guerrero, noble, se refiere a un individuo que pertenece a una de las cuatro clases tradicionales de la India.
[3] N. del E. Los días de luna llena y nueva en que se recitan las reglas de disciplina de los bhikkhus.
[4] N. del E. "Gandhabba", un músico celestial.
[5] N. de E. Sigālaka Sutta en la edición de Sri Lanka.
Capítulo 5
Majjhima Nikāya
Colección de Discursos Medios del Buddha
Esta colección de discursos de mediana extensión, está compuesta de ciento cincuenta y dos suttas en tres libros denominados "paṇṇāsa."[1] El primer libro, Mūlapaṇṇāsa Pāḷi, contiene los primeros cincuenta suttas en cinco secciones (vagga). El segundo libro, Majjhimapaṇṇāsa Pāḷi, consiste en los segundos cincuenta suttas en también cinco secciones. El tercer libro, Uparipaṇṇāsa Pāḷi, consiste en los últimos cincuenta y dos suttas que se dividen en cinco secciones. Los suttas de este Nikāya nos proporcionan mucha información sobre las ideas e instituciones sociales de aquellos días y también información general sobre la vida económica y política.
(a) MūlapaṆṆāsa PāḶi
I. Mūlapariyāya Vagga
(1) Mūlapariyāya Sutta
El Buddha explicó las bases de todos los fenómenos, especificando veinticuatro categorías, tales como los cuatro elementos (tierra, agua, fuego, aire); seres sensibles, devas; lo visto, lo oído, el pensamiento, lo conocido; la unidad, la multiplicidad, el todo; y la realidad del Nibbāna. La persona mundana no instruida no puede percibir la verdadera naturaleza de estos fenómenos, únicamente los iluminados pueden verlos en verdadera perspectiva.
(2) Sabbāsava Sutta
En este discurso se definen los intoxicantes mentales que acosan a la persona mundana no instruida y se explican siete prácticas para erradicarlas.
(3) Dhammadāyāda Sutta
Este sutta contiene dos discursos separados, el primero impartido por el Buddha, el segundo por el Venerable Sāriputta. El Buddha insta a los bhikkhus a recibir como su legado solamente el "Dhamma Bodhipakkhiya"[2] y no las cosas materiales, como los cuatro requisitos. El Venerable Sāriputta aconseja a los bhikkhus a conducir una vida solitaria para el logro de la absorción (jhāna) y esforzarse por realizar el Nibbāna, abandonando el deseo, la mala voluntad y la ignorancia.
(4) Bhayabherava Sutta
Este discurso describe cómo un bhikkhu, que lleva una vida solitaria en un bosque aislado, invita al daño y al peligro para sí mismo por medio de sus pensamientos, palabras y acciones impuras y cómo el Buddha había vivido una vida pacífica en el bosque, sin peligro, por medio del cultivo de pensamientos, palabras y acciones puras, que finalmente lo condujeron a la iluminación.
(5) Anaṅgaṇa Sutta
En este discurso, impartido a petición del Venerable Mahā Moggallāna, el Venerable Sāriputta explicó los cuatro tipos de individuos:
El sutta describe cómo un bhikkhu debe desarrollar moralidad (sīla), concentración (samādhi) y sabiduría (paññā), en lugar de anhelar la ganancia y la fama; cómo debe controlar sus facultades, viendo peligro ante la menor falla.
(7) Vattha Sutta
En este discurso el Buddha explicó la diferencia entre una mente impura y una mente pura, dando el ejemplo de la ropa sucia y la ropa limpia. Únicamente la ropa limpia absorberá el colorante; de la misma forma, únicamente la mente pura retendrá el dhamma.
(8) Sallekha Sutta
En este discurso el Buddha explicó a Mahā Cunda cómo los puntos de vista equivocados acerca del yo (atta) y el mundo (loka) pueden ser eliminados únicamente por el discernimiento de vipassanā. La práctica de absorciones (jhāna) no es la práctica de la austeridad que elimina los contaminantes morales; la práctica de absorciones únicamente conduce a una existencia dichosa.
Sólo el abstenerse de las cuarenta y cuatro malas acciones constituye una práctica de austeridad para eliminar las impurezas mentales. La sola volición de realizar una buena acción es suficiente para producir un buen resultado; cuando está acompañada por la acción misma, el resultado beneficioso aumenta inconmensurablemente. La persona inmersa en el fango de las impurezas sensoriales no puede rescatar a otros, inmersos de la misma forma en el lodo.
(9) Sammādiṭṭhi Sutta
Este discurso es una exposición de la visión correcta y fue expuesto por el Venerable Sāriputta en Sāvatthī. Cuando las acciones físicas, verbales y mentales están motivadas por el deseo, odio y la ignornacia, ellas son consideradas malas acciones. Cuando surgen del no-deseo, no-odio y no-ignorancia, ellas son consideradas buenas acciones. La visión correcta es el entendimiento de lo que es una buena acción y lo que es una mala acción; es el completo entendimiento de las Cuatro Nobles Verdades y el no aferrarse a las concepciones de eternidad con respecto a un yo (atta).
(10) Mahāsatipaṭṭhāna Sutta
Impartido en Kammāsadhamma, este sutta es el más importante acerca de la práctica para cultivar la atención completa. Describe los cuatro métodos de la atención completa, contemplación del cuerpo, contemplación de la sensación, contemplación de la mente y contemplación del dhamma, como la única forma de purificación de los seres, para trascender la pena y el lamento, para la completa destrucción del dolor y el pesar, para realizar el Noble Sendero (Magga) y para realizar el Nibbāna. Este sutta aparece en forma idéntica en el Dīgha Nikāya.
II. Sīhanāda Vagga
(1) Cūḷasīhanāda Sutta
En este discurso, impartido en Sāvatthī, el Buddha hizo la atrevida aseveración de que las cuatro categorías de Nobles (Ariyas), a saber, el que entra en la corriente, el que retorna una vez, el que no retorna y el estado de Arahant, existen únicamente en su Enseñanza y no en ninguna otra.
(2) Mahāsīhanāda Sutta
En este discurso, impartido en Vesālī, el Venerable Sāriputta reportó al Buddha sobre el menosprecio de las virtudes del Buddha pronunciado por Sunakkhatta, quien había abandonado la Enseñanza. El Buddha dijo que Sunakkhatta no estaba intelectualmente equipado para tener el más ligero vislumbre de las virtudes del Buddha, tales como los Diez Poderes, las cuatro clases de auto-confianza suprema, la no-declinación del conocimiento de la omnisciencia (sabbaññuta ñāṇa), hasta el momento del parinibbāna. Después describió los cuatro destinos y las acciones que conducen a ellos, así como a las creencias y prácticas equivocadas de los ascetas desnudos, a cuyo campo pertenecía ahora Sunakkhatta.
(3) Mahādukkhakkhandha Sutta
Este discurso fue impartido en Sāvatthī para refutar a los ascetas desnudos cuando ellos trataron de establecer que seguían el mismo camino y enseñaban el mismo dhamma que el Buddha. El Buddha también explicó a los bhikkhus cuáles eran los placeres de los sentidos, cuáles sus fallas y peligros y la manera de escapar de ellos. El Buddha explicó adicionalmente, que fuera de su Enseñanza, estos dhammas no eran conocidos y nadie sino el Buddha y sus discípulos podían enseñar tales dhammas.
(4) Cūḷadukkhakkhandha Sutta
Este discurso fue impartido por el Buddha en Kapilavatthu al príncipe Sakya Mahānāma para explicarle, a su petición, cómo el deseo, la mala voluntad y la ignorancia, causaban contaminaciones morales y sufrimiento.
(5) Anumāna Sutta
Este discurso fue pronunciado por el Venerable Mahā Moggallāna a muchos bhikkhus en Susumāragira, en el país de Bhagga. Él los instó a ver si se habían purificado de dieciséis clases de obstinaciones, tales como el deseo inmoderado; humillar a otros mientras se alaba a uno mismo; la ira, etc. Si estas dieciséis clases de dhammas destructivos fueran detectados en uno mismo, se debería hacer un esfuerzo determinado para liberarse de ellos.
(6) Cetokhila Sutta
Este discurso fue pronunciado por el Buddha en Sāvatthī y menciona las cinco clases de obduraciones mentales: (1) duda acerca del Buddha, (2) duda acerca del Dhamma, (3) duda acerca del Saṁgha, (4) duda acerca de la eficacia de la práctica en moralidad (sīla), concentración (samādhi) y sabiduría (paññā) y (5) mala voluntad y animosidad hacia los compañeros bhikkhus. También menciona las cinco cadenas: (1) apego a los deseos sensuales, (2) apego a uno mismo, (3) apego a los objetos materiales, (4) comer y dormir sin moderación y (5) adoptar la vida santa sólo con el objetivo limitado de alcanzar las existencias bienaventuradas. Estas obduraciones y cadenas mentales son obstáculos para la liberación del sufrimiento (dukkha). Deben ser eliminadas y erradicadas para realizar el Nibbāna.
(7) Vanapattha Sutta
Este discurso, impartido en Sāvatthī, se refiere a la elección de un lugar adecuado para un bhikkhu. Un bhikkhu tiene que depender del claro de un bosque o una aldea o un pueblo o un individuo para su residencia y sostén. Si encuentra que cualquier lugar en particular no es satisfactorio para su desarrollo espiritual o para sostén material, debería abandonar ese lugar inmediatamente.
Si lo encuentra satisfactorio con respecto a su sostenimiento material, pero no benéfico para su desarrollo espiritual, también debería abandonar ese lugar. Pero cuando demuestre ser benéfico para el desarrollo espiritual aun cuando el sostén material sea escaso, el bhikkhu debe permanecer en ese lugar. Cuando las condiciones son satisfactorias tanto para el desarrollo espiritual como para el sostén material, él debe vivir toda su vida en tal lugar.
(8) Madhupiṇḍika Sutta
Un príncipe Sakya llamado Daṇḍapāni le preguntó una vez al Buddha en Kapilavatthu qué doctrina enseñaba. El Buddha replicó que su doctrina era una que podía ser entendida por cualquier brahmán, pero no por Māra. Ésta es la siguiente: no vivir en discordia con nadie en el mundo; no obsesionarse por las impresiones sensoriales (saññā); no perturbarse con dudas; y no aferrarse a ninguna forma de existencia.
(9) Dvedāvitakka Sutta
Este discurso fue impartido por el Buddha en Sāvatthī, para explicar dos clases de pensamientos: edificantes y no edificantes. Los bhikkhus deben practicar el ver las ventajas de los pensamientos edificantes y los peligros de los pensamientos no edificantes.
(10) Vitakkasaṇṭhāna Sutta
Este discurso, pronunciado por el Buddha en Sāvatthī, trata de cómo combatir el surgimiento de pensamientos no edificantes con pensamientos edificantes. Por ejemplo, el deseo y los pensamientos sensoriales deberían ser erradicados por medio de la contemplación de lo desagradable y la impermanencia del objeto de deseo; la mala voluntad y el odio deberían ser contrarrestados por medio de pensamientos de amor y bondad; y la ignorancia debería ser trascendida buscando la iluminación y guía de un maestro.
III. Opamma Vagga
(1) Kakacūpama Sutta
Este discurso fue impartido por el Buddha en Sāvatthī en conexión con el bhikkhu Moḷiyaphagguna que era muy amistoso con las bhikkhunīs. Cuando los otros lo censuraron por ser muy amistoso con las bhikkhunīs, perdió la paciencia y desató una pelea con los bhikkhus que lo criticaban. El Buddha demostró lo dañino del mal genio y aconsejó a los otros bhikkhus mantener a raya su genio, no perdiendo éste aun cuando alguien estuviera cortando sus extremidades en pedazos.
(2) Alagaddūpama Sutta
Este discurso fue impartido por el Buddha en Sāvatthī. El bhikkhu Ariṭṭha entendió mal la Enseñanza del Buddha y sostenía que el Buddha había mostrado cómo gozar del placer sensorial sin que esto pusiera en peligro el progreso en el camino. Cuando el Buddha le reconvino por sus puntos de vista equivocados, él permaneció sin arrepentirse.
Después, el Buddha habló con los bhikkhus sobre la forma equivocada y la forma correcta de aprender el dhamma, dando el símil del cazador de serpientes y el símil de la balsa.
(3) Vammika Sutta
Este discurso fue impartido por el Buddha en Sāvatthī. Un deva le preguntó al Venerable Kumārakassapa una lista de quince preguntas que él trajo al Buddha para elucidación. El Buddha le explicó el significado de las preguntas y lo ayudó a solucionarlas.
(4) Rathavinīta Sutta
Este sutta relata el diálogo entre el Venerable Sāriputta y el Venerable Puṇṇa en Sāvatthī sobre las once etapas de la purificación que se deben pasar antes de realizar el Nibbāna, tales como la pureza de la moral (sīla), la pureza de la mente, la pureza de la visión, etc.
(5) Nivāpa Sutta
Este discurso fue impartido por el Buddha en Sāvatthī acerca de las trampas que acechaban a los bhikkhus en su camino, haciendo uso del símil del cazador, los seguidores del cazador, los verdes pastos y los cuatro diferentes rebaños de venados. El cazador era como Māra; el grupo de cazadores como los seguidores de Māra; la verde pastura que había hecho aparecer, como los placeres sensoriales y los cuatro diferentes rebaños de venados, como los cuatro diferentes tipos de monjes que abandonaron la vida de hogar.
(6) Pāsarāsi Sutta
Este sutta fue impartido por el Buddha en Sāvatthī. También se le conoce por el nombre de Ariyapariyesana Sutta. El Buddha relató su vida desde el tiempo en que nació en el mundo humano como hijo del Rey Suddhodana hasta el momento del gran discurso de la puesta en movimiento de la rueda del Dhamma, dando detalles de su renuncia, las equivocadas prácticas iniciales de severo ascetismo y el descubrimiento final del Noble Óctuple Sendero. En particular, se hace énfasis en dos diferentes tipos de búsqueda, la noble y la innoble. Explicó que era extremadamente ignorante ir detrás de los placeres sensuales que lo someten a uno al envejecimiento, a la enfermedad y a la muerte. La búsqueda más noble era buscar lo que liberara del envejecimiento, la enfermedad y la muerte.
(7) Cūḷahatthipadopama Sutta
El Buddha impartió este sutta en Sāvatthī. El brahmán Jāṇussoṇi le preguntó al asceta errante Pilotika, quien acababa de regresar con el Buddha, si él sabía todas las virtudes y logros del Buddha. El asceta errante replicó que únicamente un Buddha, que podía igualar a otro Buddha en cuanto a logros, podía saber todas las virtudes del otro. Con respecto a él, únicamente podía ejercitar su imaginación en este respecto, de la misma forma que un cazador podría juzgar las medidas de un elefante por el tamaño de sus huellas.
Más tarde, cuando el brahmán Jāṇussoṇi fue a ver al Buddha y relató su conversación con el asceta errante, el Buddha le dijo que el tamaño de una huella de elefante podía ser engañosa. Únicamente cuando se siguen las huellas y el animal puede verse pastando en el claro, sus verdaderas medidas podían ser juzgadas con exactitud. Así, también las virtudes del Buddha y su Enseñanza podían ser apreciadas y comprendidas totalmente, únicamente cuando se siguiera y practicara su Enseñanza, tal como había sido enseñada por él, hasta que se alcanzara la meta final del estado de Arahant.
(8) Mahāhatthipadopama Sutta
Este discurso lo impartió el Venerable Sāriputta a los bhikkhus en Sāvatthī utilizando el símil de la huella del elefante. Explicó que de la misma forma que la huella de todos los animales está contenida en la huella de un elefante, todos los dhammas edificantes estaban comprendidos en las Cuatro Nobles Verdades.
(9) Mahāsāropama Sutta
Este discurso lo dio el Buddha en Rājagaha con respecto a Devadatta, quien permanecía contento con la ganancia y fama debidas a su logro de poderes sobrenaturales y dejó la Enseñanza para causar un cisma en la Orden. El Buddha dijo que esta Enseñanza no tenía el propósito de ganancia y fama, que eran como los brotes y ramas externas de un árbol; ni tampoco (la Enseñanza era) para el logro de la moralidad (sīla), que era como la parte externa de un árbol; ni era para establecer solamente la concentración para alcanzar poderes supranormales, que era como la corteza de un árbol. El Dhamma fue enseñado para el logro del estado de Arahant, la noble liberación, que en sí misma se parecía a la médula interna de un árbol.
(10) Cūḷasāropama Sutta
El Buddha dio este sutta en Sāvatthī al brahmán Piṅgalakoccha, quien le preguntó si los seis maestros que sostenían que eran Buddhas, estaban realmente iluminados. El Buddha explicó que la práctica de la vida de la pureza (brahmacariya), enseñada por el Buddha, conducía al estado de Arahant, no solamente al logro de ganancia y fama o poderes supranormales.
IV. Mahāyamaka Vagga
(1) Cūḷagosiṅga Sutta
El Venerable Anuruddha, el Venerable Nandiya y el Venerable Kimila estaban en el bosque de árboles salās de Gosiṅga. El Buddha los visitó y elogió su forma de vivir, de practicar la vida santa con perfecta armonía y acuerdo entre ellos, formando de esta manera un adorno para el hermoso parque arbolado.
(2) Mahāgosiṅga Sutta
Una vez, mientras el Buddha residía en el bosque de árboles salās de Gosiṅga, el Venerable Sāriputta le preguntó al Buddha: "¿Quién adornaría más este parque arbolado y resaltaría su belleza?" Este discurso registra las diferentes respuestas proporcionadas por los Venerables Revata, Anuruddha, Mahā Kassapa, Mahā Moggallāna, Sāriputta y por el mismo Buddha.
(3) Mahāgopālaka Sutta
Este discurso fue impartido por el Buddha en Sāvatthī. Explica las condiciones bajo las cuales la Enseñanza crecería y prosperaría y las condiciones bajo las cuales declinaría y decaería. Se da el ejemplo de un vaquero. Cuando un vaquero está equipado con once habilida