El provecho del acto de ir hacia el refugio es proporcional a la profundidad y precisión con las que podamos comprender la naturaleza de los objetos del refugio. Por tanto, estos objetos deben ser identificados de manera precisa y correcta.
Cada objeto del refugio se caracteriza por dos niveles de significación: uno, concreto y mundano, y otro, intangible y supramundano. Los dos no son enteramente distintos, sino que se enlazan en forma tal, que el primero actúa como un vehículo para el segundo. Un análisis de cada refugio aclarará sus dos niveles de significación y la forma en que ellos se interrelacionan.